viernes, 13 de abril de 2012

.Incomprensión.

   Tengo 36 años y ya me pasa, no quiero imaginarme que sucederá con este tema si llego a ser un anciano.

   Soy de comer muchas veces al día, pero poca cantidad cada vez, es lo que aconsejan los dietistas y personalmente, estoy de acuerdo y por eso lo hago, lógicamente, y es verdad que estamos mal educados comiendo mucho solo al mediodía, a la noche y a veces sin desayunar ni merendar. Le doy imporancia al desayuno, me pongo las pilas y tengo toda la mañana para quemarlo, pero aún y así tampoco suele ser muy copioso, una pieza de fruta, un bocadillito pequeño (de pan integral), una barra de cereales y un te.

   Hoy he ido a pedirme un bocadillo para desayunar, he pedido el mini, como cada mañana y las panaderas que son muy majas, me han saludado como cada mañana, y se me ha acercado una a preguntarme de que lo quería hoy, le he dicho que de jamón, con las pinzas ha cogido uno que ya tenía hecho, con pan normal y de tamaño mediano y me ha dicho: "te pongo este, pero te lo cobro a precio pequeño, ¿vale?".

   ¿Que debo hacer yo en esta situación?, pues le he dicho que no "no,no, gracias, házmelo pequeño y con pan integral, por favor" y me suelta "pero que este es más grande y te voy a cobrar lo mismo" y yo "ya, pero quiero el otro", se ha ofendido y se ha puesto a hacermelo, pero como enfadada como si no entendiera que yo desayuno eso, que agradezco el favor, pero no quiero desayunar otra cosa que mi bocadillo tal y como yo lo quiero. Cuando me lo ha dado, le tendría que haber dicho que si quería, podría cobrarme menos por el que me habia hecho, ¿no?, ya que si la mujer tenía ganas de hacerme un favor le habría dado la oportunidad, pero no he querido, ya que igual me hubiera enviado a la mierda.


jueves, 5 de abril de 2012

.Impaciencia.

   Ayer fuí a que me sacaran sangre para realizarme una analítica (otro de mis controles rutinarios que me gusta hacerme de vez en cuando). Llegué y ya habían empezado, lógicamente. en una puerta del final de la sala, iba apareciendo una enfermera cada 5 minutos llamando de cuatro en cuatro, así que me senté a leer esperando mi turno. Estaba sentado leyendo tranquilamente cuando entró una mujer desesperada y casi gritando sin dirigirse a nadie en concreto pero a todos los presentes a la vez:

-¿Por qué número van?, ¿por qué número van?, ¿han llamado ya al 14?.

   En el CAP al que estoy afiliado, las analíticas las dan por hora, número y nombre, de manera que cuando te dan el comprobante de cuando te toca, figura tu nombre, hora que deberías ser llamado y un número de lista. Yo tenía el 42, en mi papel ponía a las 8:30, eran las 8:15 y acababan de llamar al número 21, por lo que imagino que esa mujer debería tener apuntado en el papel que viniera a las 8:00.

   Alguien le dijo a esa señora que si, que ya la habían llamado y decidió esperarse en la puerta a que volviera a salir la enfermera. Apareció. La mujer ni corta ni perezosa se dirigió a ella y le dijo:

-Oye, perdona, que es que acabao de llegar y ya me habéis llamado.

La enfermera respondió:

-A ver...Si, el 14, (dijo su nombre y apellidos), verdad?. Vale, espérese aquí y ahora la volveremos a llamar.

   La mujer estaba inquieta, nerviosa, bailando, miraba a su alrededor buscando complicidad en alguno de nosotros, la encontró en una mujer que había sentada justo en frente mío y muy cerca de ella. La mujer número dos le dijo:

-Si, no se preocupe, que ahora llamaran a 2 o 3 y la llamaran a usted.

   Apareció la enfermera, llamó a 2 pacientes y antes de volver a entrar la señora le volvió a preguntar:

-¿Cuando me va a llamar?.
-Señora, un momento, que llamo a los que tienen hora ahora y luego entrará usted.

   La mujer se impacientó aún más, si cabe, y empezó a suspirar fuerte y seguido, pensé que le daba algo. Y vuelve a salir la enfera:

-¿Falta mucho para que me llame? (le dice).
-Señora, por favor, espérese un momento, ahora la llamo (la enfermera empezaba a estar mosqueada)

   Las dos mujeres no paraban de mirarse y empezó a suspirar la segunda también, yo flipaba y casi se me escapa la risa; pero el colmó fué cuando volvió a aparecer la enfermera y volvió a atacar.

-¿Me falta mucho?
Enfadada y sin disimulo alguno de paciencia la enfermera ya saltó:
-Vamos a ver señora, ¿quiere usted esperarse?, ¿no ve que hay gente esperando?, callése ya, por favor, relájese, siéntese, y la llamo en cuanto pueda.

   Y se fué para dentro....

   La mujer indignada, empezó a hablar mal de la enfermera: "que poca paciencia, hay que ver, una se molesta y no veas como la tratan, que esto del seguro está fatal, que falta de educación" y la segunda como artillería de apoyo: "es verdad, que le cuesta contestar bien, va a tener una miedo hasta de abrir la boca".

   Lo mejor viene ahora, hace una inspiración muy fuerte, saca su número del bolsillo, lo mira, lo señala y ni corta ni perezosa exclama:

-¡No!, si ahora resulta que tendría que haber venido antes, a ver si vamos a tener que venir a la hora que pone en el papelito.

   Lo prometo, fué así, la mujer enfadada porque se le había pasado el turno por no venir a la hora, que no había estado allí cuando la llamaron en su momento, ahora no solo quería entrar ya, si no que encima no le daba importancia al número que le habían dado y que realmente era la única norma que se le pedía que cumpliera. Era algo increible, en serio, y tanto ella como su cómplice, maldiciendo y generando mal rollo hacia la pobre enfermera que se limitaba a hacer su trabajo lo mejor que podía, ella que no tenía ninguna obligación de volver a llamarla y que seguía su orden respetando a los que ahí estábamos y que si faltara alguién en aquel momento, ese hueco se aprovecharía para colocar a esa mujer en ese ataque de nervios.

   Yo no se si esa mujer tenía algo que hacer en cuanto saliera del ambulatorio o si venía de algún sitio, pero tenía toda la pinta de que no, era una señora de unos 70 años, muy nerviosa y con el pelo bastante desaliñado, como recién salida de la cama, no con demasiado buen aspecto para ir a cualquier sitio medianamente presentable.

   Es increíble la falta de paciencia y de respeto al que estamos sometidos en esta sociedad y lo que me parece también muy fuerte, y eso está claro, es que ahora esa mujer llega a su casa, cuenta su versión de que la enfermera le ha saltado a la primera de cambio por preguntarle una cosa, desestimando todas las veces que se la ha acercado y claro, "la culpa es del sistema" y "que mal está la seguridad social". Que si, que está mal, que hay poco dinero y que estamos todos muy quemados, pero si poco a poco, uno a uno, cada uno de nosotros intenta tener un poco más de paciencia y hacemos las cosas bien y con calma, no hace falta llegar a estos extremos. Que es bueno manifestarse y hacer huelga para quejarnos y todo lo que queráis, pero es que también debemos asumir nuestra parte de culpa, que (aprovechando el campo de la medicina que es el que he usado hoy) a todos nos desespera estar en la sala de idem esperando que nos llamen y nos joder ver como pasan los minutos del reloj sin que nos llamen pero una vez dentro nos gusta hablar y que nos atiendan con calma. Desde mi profesión me encanta ver a mis compañeros en el escenario y pienso "que guay, como se lo curra, y lleva un buen rato ya, ¿eh?" y cuando me ven a mi y me dicen "que bueno tio, te has estado una buena hora entera" y para mi han parecido 10 minutillos.

   Quiero decir que no nos damos cuenta, pero muchas veces es culpa nuestra y antes de quejarnos por algo, seamos sinceros con nosotros mismos, y si no creemos que alguién nos está tratando como merecemos, analicemos bien la situación, no vaya a ser que estemos tan nerviosos y alterados que no nos estemos dando cuenta de que realmente, tanta razón no tenemos y que algo de culpabilidad tenemos, que igual tendríamos que haber llegado a la hora.

   Como la novia de un amigo, que al contarle este caso me comentaba el suyo:

   Deja su coche en la zona azul de su calle por la noche. La zona azul se inicia a las 8:00, y a esa hora empiezan a pasar los agentes a ver los tickets de los coches, tiene calculado que tardará apróximadamente a las 8:20 a su vehículo, pues bien, el otro día bajó a cambiar el coche de sitio a las 8:10 y el agente estaba poniéndole un aviso, no una multa, un aviso, y ella se encaró con el agente: "Pero no pasas siempre a las 8:15, ¿eh?, ¿que haces antes aquí hoy antes?, hasta las 8:15 dejo el coche siempre aquí y hoy vienes antes,,,,y con una notita...¡no,no!, múltame, múltame, ¿que es eso de medias palabras?". Señoras y señores, esto es real, si hay una norma y la ley establecida te obliga a seguirla, pues se sigue, ¿que le quieres hacer?, no nos queda otra família, a parte de eso, si ue debemos quejarnos y revelarnos para que la cambien si no estamos de acuerdo, pero es que si la ley existe no podemos hacer nada.

   El truco está en equilibrar las cosas y relajarnos, respirar hondo y analizar la situación con calma, veréis como muchas veces hemos de reconocer nuestros errores, que la vida es un movimiento circular-rotativo y tarde o temprano nosotros mism@s seremos esa pobre enfermera o ese pobre agente. Reconozco que a mi ya me pasa.