domingo, 26 de agosto de 2012

.Recogerse.



   Soy una persona solitaria, me gusta estar solo, ir solo, realizar las actividades de mi vida, solo.

   Leer, escribir, sentir...vivir. Por el tipo de vida que llevo y las circunstancias que acontecen en ella, eso es practicamente imposible y siempre vivo en el conflicto de que lo que me es imposible es lo que más necesito, eso es precisamente lo que hace que lo disfrute más, eso es lo que lo hace más valioso, el hecho de tener que "luchar" para poder tener mi soledad.

   Soy una persona muy social y y socialmente muy persona, siempre estoy rodeado de gente, de personas, de vivencias, recibiendo información y en algún momento necesito dejar de recibir para poder digerir todo eso, tumbarse o sentarse muy cómodamente en un buén sofá para poder hacer la digestión de estas comilonas diarias de socialización.

   Así son, por ejemplo, los Domingos. Salimos ayer a cenar de sidrería todos juntos y nos pusimos hasta el ojete y después, como no, a tomar algo y a eso de las 2, al menda, su cerebro ya empezaba a enviarle información del tipo: "mañana tienes el día libre", y venció, me despedí y volví para casa. Hoy he madrugado un poco, he recogido la cocina, he desayunado tranquilamente y he puesto en marcha una lavadora. Tal vez parezca una tontería, pero no sabéis cuanto me alegra, lo bien que me sienta y cuanto disfruto yo de estos momentos, sin prisa, sin nada y sin nadie a mi alrededor, para mi, esto es vida.

   Porque la sociedad está muy bien, pero lo más importante aquí es uno mismo.

   Ese es uno de los aspectos más importantes que creo que me han cambiado desde que dejé de beber. Al dejar de beber, el primer propósito fué cuidarme, pero no sabía bien hasta que punto llegaría. El detonante fué el hígado, pero gracias a él, están ganando todos, el aparato digestivo va más ligero por que me alimento con calidad, el corazón está más en forma por el deporte y el cerebro trabaja mucho mejor por estos momentos que le doy.

   Ayer hubiera intentado ampliar más, si cabe, mi vida social, como hacía antes, alargando la noche a base de "dopping" para poder entablar conversaciones efímeras de las cuales hoy no tendrían cabida en mi memoria, con absoluta seguridad y eso hubiera desembocado en una espesa mañana sin poder disfrutar de lo que estoy haciendo ahora. Porque si ayer me aparecieron las ganas de recogerme a tiempo, es porque mi cuerpo me lo pedía, mi YO real lo requería y así lo hice, como he dicho antes, lo demás hubiera sido solo acondicionado por agentes externos diseñados solamente para ampliar los menesteres sociales, pero que, ahora, desde mi punto de vista, lo que hacen es enturbiar a la persona para que deje realmente de ser ella misma al 100%.

jueves, 9 de agosto de 2012

.Miedo.

El miedo es el arma de destrucción masiva fundamental. El temor generalizado. Los "metamiedos".

   Gran parte de la sociedad está dispuesta a aceptar lo que sea por miedo a que lo otro pueda ser peor. No es nuestra culpa, en nuestra especie nacemos programados para temer, pero es por eso que se nos permite sobrevivir, el secreto es saber controlar esos miedos, incluso el miedo puede llegar a ser creativo si lo controlamos y lo modulamos, todas las emociones pueden ser la base de la creativad y el miedo no deja de ser una emoción. Creo que no debemos tratarlo como algo que hay que domar, sino como algo básico en nuestra cultura que nos permite conocernos mejor, por eso, si logramos elaborar el miedo, producimos nuevos elementos mentales y creativos. La idea de que el miedo es un enemigo que hay que eliminar, es falsa.

   La libertad, no es ausencia de miedo. Esa frase no es cierta, nunca hay ausencia de miedos porque nunca desaparecen, no hay manera de sobrevivir sin miedos. La libertad es tener herramientas individuales y sociales para afrontar los miedos que cada uno tiene.

   Hace poco lo hablaba con un amigo que me decía que su deseo era encontrar la libertad, la liberación total y absoluta y poder hacer lo que quisiera en cada momento, pero es que eso mismo ya es en sí, un modo de esclavitud. Debemos saber que nosotros estamos educados y sometidos a una cultura en la que suceden acontecimientos inesperados y programados, los cuales debemos asumir ya que forman parte de nuestra vida, esa es precisamente la libertad, vencer el momento en que el miedo nos paraliza para poder afrontar esa frontera, así, de esa manera, es el miedo el que nos hará libres.


   Así que afronta el miedo y será la única manera de que disminuya, aceptando que está ahí, pero bajo tu control.