domingo, 22 de mayo de 2016

.Conectados con el amor.

   He leído en alguna parte que el amor te transforma, y bueno, si, puede ser cierto, pero es que primero nos forma, lo llevamos en nosotros mismos, como seres vivos, si te transforma es para volver a la forma original. Es el amor el que impulsa a la naturaleza, el que hace que todo crezca y avance. El origen de las plantas y de todos los seres vivos. La tierra en la que vivimos, escenario de intercambios amorosos entre todos los seres, incluso los que ya no están aquí pero dejaron su energía amorosa en el ambiente que nos mantiene ahora.

   Desde bebés, somos amor (.Compasión.) venimos con el corazón abierto, buscando amor. Luego crecemos, buscando y dando amor, dispuestos a seguir haciéndolo de manera natural a nuestro alrededor. Pero a veces (demasiadas) el tema se tuerce. A veces ni lo que nos trajo a este mundo fue un acto de amor entre nuestros padres y lógicamente, luego, cuando nacimos, no supieron (o pudieron) darnos lo que necesitábamos, muchos de ellos tampoco lo habían recibido antes, entonces es imposible que puedan dar algo que no se les ha dado a ellos.

   Y esa "ilusión" de ser amor, se trunca. Nacemos capaces y con ganas de mostrar amor, pero igual que una persona habla y habla hasta que se da cuenta de que nadie le escucha y al final calla, a fuerza de que a fuera no hay una respuesta a todo el amor que damos, entra en desuso, anulamos esa conexión con el corazón y no exteriorizamos lo que sentimos y al final esos canales se atrofian y muchas veces se forman nuevos que nos llevan al odio y/o a la violencia, pero no debemos olvidar que todo eso viene dado por la anulación de los canales originales, los del amor.

   La naturaleza es infinitamente sabia y tiene mecanismos (y muy potentes) para que el amor vuelva a alimentarnos y esos canales vuelvan a funcionar. Observa a tu alrededor y verás como el amor sigue rodeándonos, el amor sigue alimentándonos en cada respiración, con todo lo que vemos y con cada cosa que tocamos. Quiere y déjate querer, verás como el amor está ahí, conecta con él, deja que cure nuestras heridas y que (ahora si) se transforme abriendo de nuevo los canales originales y devolviendo la forma original.

viernes, 20 de mayo de 2016

.Miedo.

   "Hace ya algun tiempo vi al afilador ambulante que suele pasar por mi barrio, con su motocicleta, colocada con el caballete pero con el motor en marcha para que las molas pudieran seguir girando y el pudiera realizar su trabajo afilando los cuchillos que los vecinos que le llevaban. Tenía un cuchicllo cebollero en la mano y le vi pasar el pulgar por el filo, comprobando el resultado de su trabajo. Nunca había visto a nadie hacer algo con tanta confianza.
  -¿Te has cortado alguna vez?- le pregunté.
  -¡Claro!-respondió, como si aquello no tuviera ninguna importancia-. Si tienes miedo de manejar un cuchillo, nunca aprenderás a hacerlo.
  -¡Buen consejo!
  -Me lo dijo mi padre-contestó orgulloso-. Una vez me hice un corte tan grande que no quería volver acercarme a una tabla de cortar. Un cuchillo puede servir para matar a alguien o para cortar la comida que va a ayudar a un enfermo. Depende de para que lo uses, por eso está bien conocerlo, así se le deja de tener miedo y lo que debemos tenerle es respeto"

   El miedo nos inmoviliza, pero es por ignorancia de lo que pueda pasar, una vez conoces bien el tema ya no hay nada que temer. Busquemos algo que nos cause miedo en la vida, algo que no podamos hacer. Analicémoslo y veréis como el resultado es que no hay nada que temer, que todo el miedo que tenemos es porque no lo conocemos realmente. Cuando conoces las causas que lo provocan, el miedo desaparece.