jueves, 31 de octubre de 2013

.Mattiheu Ricard.

Aconsejo fervientemente ver este video, es un buen consejo.
Matthieu Ricard en España

lunes, 21 de octubre de 2013

.Contactos sin tactos.

Hoy hablaba con una persona sobre los perfiles en redes sociales y más concretamente en páginas de contacto. Decíamos que en los perfiles se ve muy frecuentemente la frase "busco conocer a alguien con quien pasar buenos momentos".

Y es que hay que ver como el ser humano tiende a complicar las cosas, porque "conocer" y "pasar buenos momentos" yo no lo veo muy afín, no se, igual soy yo. Pero es que creo que conocer a una persona implica muchas cosas más que buenos momentos, más sacrificio, pero claro, como que la especie humana se está encaminando al confort, como que tiende a la comodidad, pues claro, cada vez más huye de cualquier posible complicacion, y las relaciones son complicadas, los momentos son mas gratos, por eso, sin saberlo, una gran parte de la gente que está ahí cree que busca una relación, cuando en realidad lo que busca son sólo buenos ratos.

La prueba es precisamente eso, las páginas esas de contactos, ¿para que ir a un bar o salir a la calle y conocer a alguien?, ¿"paqué"?, ahí es donde pienso que lo que ocurre en realidad es que los que están ahí alguna carencia o tara tienen, la gente sensata y equilibrada no entra en estos lugares, al menos buscando una relación, y si tienen más de 30 años es que son o muy humanos o aún demasiado poco. 

miércoles, 9 de octubre de 2013

.Tú mejor yo.

   Nunca entenderé la frase esa de "Ganarse la vida", es una frase poco feliz, indica que nos la tenemos que ganar, ¡pero si ya es nuestra!, la vida nos pertenece solo por el mero hecho de estar vivos. Es que nos tienen acostumbrados a hacer mejor el mundo en el que vivimos, aunque eso implique enfrentarnos con los que, con herramientas más poderosas que las nuestras, están empeñados en impedirlo.

   A ver si me explico. Priorizamos banalidades y sinsentidos por obeceder mandatos que ya ni sabemos quien sembró en nuestras mentes y olvidamos aquellos que más nos importan y sobre todo de nosotros en si, de la que debería ser nuestra única obligación real, que es ocuparnos de ser la mejor persona que podemos ser.

   ¿Cómo es la mejor persona que puedo ser?, ¿que debo cambiar?, ¿cómo conseguiré ser esa persona, "la mejor"?. Nos han enseñado a ser correctos, eficaces, queribles, aceptables, deseables y sociables. Pero es que nos obsesionamos con eso, olvidamos las palabras de nuestras madres, las regañinas de nuestros padres, los abrazos de nuestros amigos. No nos centramos en lo personal (yo creo que debería hablar menos, quedarme más quieto, pasar más tiempo en cada situación para vivirla mejor, no debería afectarme tanto la injusticia, no debería correr según que riesgos....), lo sé, lo sé, pero también sé -cada día un poco más- que no soy como debería ser, soy quien soy. Así como tú eres quien eres.

   Tu y yo, para bien y para mal, somos quienes somos. No somos los que hubieran querido algunos, los que necesitaban otros, los que esperaban muchos y los que hubieran aplaudido la mayoría. Somos lo que somos, un "yo real", no un "yo idealizado", los cuales no se pueden comparar, la comparación entre ellos genera un déficit de amor propio, afecta a la consciencia por que el "yo real" siempre es inferior al "idealizado", la insatisfacción de lo que realmente soy. Pedirme, imponerme y exigirme en esfuerzo de transformarme en aquello que debería ser y no soy genera un incómodo sentimiento de fustración.Es un esfuerzo condenado al fracaso, nadie puede dejar de ser quien es y mucho menos ser auténticamente quien uno no es. Una conducta íntimamente defendida por aquellos que creen que el esfuerzo es lo único que da valor a los logros y avalada por miles de años de imponer unos a otros y a uno mismo el parecerse a modelos prefijados de como está bien y cómo está mal ser.

   La sociedad nos tiene siempre en este círculo vicioso, es un callejón sin salida y debemos aprender a aplicar la lógica, si te encuentras en un callejón sin salida, sal por donde entraste, si el problema es ese "yo ideal", vamos a eliminarlo.

   Al prescindir de él, en primer lugar desaparecería la insatisfacción de "no ser como", terminaría con la recriminación y desprecio por lo que no soy y con ello el esfuerzo de ser diferente. Toda la acptación y el enfado se transformaría inmediatamente en la aceptación de lo que soy .

   La paradoja es sorprendente. Al dejar de querer ser mejor, comienzo a ser mejor, y, sin pretenderlo, termino una y otra vez llegando más lejos. Ser mejor persona cada día significa ser mejor hoy de lo que era ayer. Ninguna meta idealizada, ninguna referencia que no sea lo que fui y lo que soy capaz de hacer, ninguna pretensión que no sea la de ser cada día un yo mismo mejor.

   Aceptémonos y luchemos por conocernos bien y mejorar de lo que disponemos, sin metas, seamos nosotros mismos, y mejor. No gastemos nuestras energías en "intentar llegar a..." o "intentar ser..." y cayendo en el fracaso.

¿Para qué quieres ser un mediocre "como deberías ser" si puedes ser un excelente "tú mismo"?. 

domingo, 21 de julio de 2013

.Ser ostra.

   En la parte interna de la concha de una ostra se encuentra una sustancia lustrosa llamada nácar. Cuando un grano de arena penetra, las células del Nácar comienzan a trabajar y cubren el grano de arena con capas y más capas, para proteger el cuerpo indefenso de la Ostra.

   Como resultado, una perla se va formando. Una Ostra que no fue herida, no produce perlas, pues las perlas son heridas cicatrizadas.

 Las Perlas son producto del dolor, sé una ostra y convierte tus heridas en preciosas perlas.

miércoles, 26 de junio de 2013

La honestidad lubrica los músculos del alma.

   Cuando mientes, no hay nada, la metira está vacía, es falsa, no hay nada por que luchar, porque no hay nada que defender.

   Pero la verdad está llena, de principios, de cosas que defender, que sabes que son ciertas y sería una ofensa ponerlas en tela de juicio.

   Si mientes y te pillan, huyes, sales corriendo como una bala, por vergüenza, para protegerte o por instinto tal vez si la mentira ya está muy calada en tí. Pero si dices la verdad no, te entran ganas de luchar por lo que es tuyo, de defenderlo, de defenderte. Por lo que para ser sincera/o hace falta ser fuerte, para mentir no.

   Seamos fuertes y digamos la verdad siempre, no es muy aconsejable mentir y pasarse la vida huyendo. 

jueves, 16 de mayo de 2013

.Forja.



   Mi padre entendía el mundo mejor que yo, era un tío genial. Lo quería mucho, tanto que a veces pensaba que lo necesitaba, fué muy especial para mi....hasta que murió.

   Estuve unos días perdido, sin ser yo, sin saber como lidiar con su muerte, me dolió mucho, tanto que ahora todo me duele más de lo normal y todo dolor me recuerda a él.

   A todos nos duele algo alguna vez, todos nos caemos alguna vez, todos nos enfrentamos a cosas malas, pero tenemos que seguir luchando. Hay una razón para el dolor y es la satisfacción de haberlo superado. Me duele tanto haberlo perdido, pero lo asumo, no me queda más remedio, igual que debo asumir todos los males, como señal de que me mantengo vivo.

   La muerte de mi padre forjó un mensaje en mi, apreder de los golpes como lo que realmente son: Como un herrero que a base de fuego y golpes transforma un trozo de metal roto en acero para luchar. No solo preparado para recibir más golpes, si no para destruir y vencer todo lo que nos estorbe. 

   Usa el dolor para que algo bueno nazca de lo malo. Te dolerá, los golpes nunca pararán, cada vez serán más duros, pero tu serás más fuerte.

Si te das cuenta de esto, hasta el infierno puede parecerte bonito.

domingo, 7 de abril de 2013

.Certezas&Dudas.



   He empezado muchos proyectos en mi vida, con más o menos o menos éxito, con más o menos incógnitas y una de las lecciones que mejor me he aprendido es la de que debemos aceptar las preocupaciones y avanzar con nuestras dudas.

   Es que es normal tener miedo, pero no debemos dejar que nos paralice, hay que aceptarlo y que nos acompañe en este camino. Al aceptar las dudas que tenemos al principio, aligeramos la carga que nos suponen al principio y poco a poco se van convirtiendo en certezas y desaparecen casi sin darnos cuenta y llegaremos así a la calma de solucionar todos nuestros problemas del principio....ahora bien....

   Si pecamos de exceso de seguridad en nosotros mismos y no le damos importancia a las dudas o no nos queremos dar cuenta de que las tenemos o creemos que no existen, ¡ojo!, porque es cuando poco a poco irán apareciendo y luego esas, mayormente, ya no las podremos eliminar y viviremos con más dudas aún.

   Porque a veces es el mismo miedo el que enturbia nuestros proyectos y no nos deja ver la realidad tal y como es, así que aunque parezca mentira, pero para ir rápido y bien hay que relajarse un poco y hacer las cosas con calma.

Moraleja:  
Si comienzas con certezas, terminarás con dudas; si te conformas con comenzar con dudas, llegarás a terminar con certezas.

domingo, 24 de febrero de 2013

.El arte de no hacer.


   Un "break", probar a "no hacer", a simplemente "estar" o "ser". Ese es el gran desafío de hoy en día, en la época del llamado "ocio activo", porque incluso en nuestros momentos de ocio tenemos que estar haciendo cosas. Atreverse a la inactividad, o al menos a una actividad que no esté programada, y permitir que nos absorva por completo para que nos abra una nueva perspectiva.

   Hoy en día no hacer nada se ha convertido en la forma más revolucionaria de disfrutar, cuando debería ser la más normal, es lo que lleva haciendo el ser humano toda la vida desde antes que hubiera tele, radio, revistas o incluso libros y no sabíamos leer. No hacer absolutamente nada es toda una osadía ahora que el tiempo libre adopta el ritmo propio del trabajo y se impone tener que planificarlo para obtener su máximo rendimiento.

   Adormecerse en una playa o en el monte, tirado en el suelo, enfrascarse en una tarea, como un niño que juega y no hace nada más....una larga conversación distendida, o vaganundear sin tener donde ir, actividades tan sencillas son hoy en día auténticas terapias de reequilibrio psíquico y físico. Y solo son posibles en el marco de un tiempo realmente "libre", liberado de obligaciones, obligaciones que son a menudo creadas por nosotros mismos, aunque respaldadas por una sociedad dispuesta a hacernos creer que es normal consumir un bien tan preciado como es nuestro tiempo.

   Trascender el tiempo, o sea, concederse el lujo de no tenerlo en cuenta, de no darle esa importancia social, de despojarlo de la apariencia de un calendario con el que lo hemos vestido, de quitarle esa imagen de reloj con el que lo imaginamos, imaginarlo como nuestro y sutil, produce un placer que tiene mucho alivio.

   Porque ya vivimos el tiempo anticipándonos a que ocurra, ocupándolo de antemano con planes, compromisos y preparando lo que nos parecen ocasiones únicas que si no las aprovechamos no volverán, incluso planeamos estresadamente obtener tiempo en sí, y es que entre una cosa y otra, ahí es donde se nos va, por donde se nos escurre.

   Deberíamos resistir el desfile de tentaciones y estímulos que nos hacen creer que nos van a hacer más felices en un futuro para aprovechar este presente inmediato.

   Pero no es tarea fácil , ya que vivimos siempre en tensión y para un músculo acostumbrado a la acción, el ejercicio más difícil puede ser a veces el de relajarse.

   El reto es conseguir parar, que el cuerpo y la mente pasen de ofrecer la resistencia de la inercia a interiorizar poco a poco que lo único que pide la ociosidad es ser consciente de la vida, y de nada más.

   La felicidad de hacerse a un lado del camino, de abandonar por un tiempo toda forma de actividad, lleva a un bienestar que ya no recordamos, un bienestar del que venimos y al que sin duda alguna necesitamos de vez en cuando regresar.  

domingo, 10 de febrero de 2013

.Coraje.

Fértiles anhelos, valiente coraje.

   A menudo escuchamos que los valientes, los que se arriesgan, los que se la juegan y apuestan por una vida distinta, por crear nuevas circunstancias cuya contrucción se prevé difícil, incluso imposible, son unos locos. Pero es que quizá el coraje no tenga nada que ver con la locura. Probablemente el corazón más que la ausencia de miedo, es la consciencia de que hay algo por lo que merece la pena luchar.

   El coraje es la fuerza al servicio de la consciencia. El coraje nos mueve por dentro porque creemos que aquello que queremos cambiar o construir tiene sentido, tiene tanto sentido que nos puede llevar a superar nuestros miedos, a enfrentar miedos internos para paritr en un viaje del cual regresaremos completamente transformados, bien porque hayamos logrado alcanzar el objetivo que nos llevó a partir o bien porque tras la aparente derrota habremos aprendido algo nuevo que nos llevará a ver con ojos distintos la vida, a saber un poco más de algo. Pero sea como sea, habremos crecido en el viaje interior.

   Nuestros anhelos (las ganas de conseguir algo) y nuestro coraje (la fuerza) van a ir siempre de la mano. El anhelo nos invita a crecer y el coraje lo consigue, nos hace crecer. El primero es semilla, potencia, es idea; el segundo es acción, transformación, realidad. La danza entre ellos es la que transforma nuestra vida y por tanto todo lo que nos rodea.


Para que pueda surgir lo posible,
es preciso intentar una y otra vez lo imposible.
Hermann Hesse.