lunes, 19 de diciembre de 2016

.Mamá mujer.

   Hoy empieza el invierno. Debe ser la edad, pero cada vez estoy más friolero, física y anímicamente, cada vez necesito más calor. Además, las fechas acompañan, sensibilizan.

   Ayer fuí a tomar algo con mi madre, una reunión para aclarar el tema de los regalos, pero sobretodo las comidas y cenas que vamos a hacer, con quien y dónde. Repartirnos, vaya. Y claro, salió el tema tan en boga actualmente (y con razón) de los micromachismos en las fiestas, y el ejemplo de un video que está causando furor en las redes -> El video <- sobre un sentador de madres.

  ¡Es brutal! Me encanta. El humor es una buena herramienta para hacer entender según que cosas, delicado, pero sirve. "Locas del coño" (Revista feminista digital, responsable del video) se lo han currado.

   Mi madre tenía este vídeo en el móvil y me dijo que le daba cosa enviarlo a según quien o ponerlo en según que grupo para que ningún hombre se diera por aludido (Para flipar) pero que obviamente, sabía que el vídeo estaba cargado de razón. No quiero entrar en el punto de sumisión en el que mi madre (y las mujeres de su edad) se encuentran debido a la educación cultural y social recibida durante años. Solo decir que me avergüenzo de ser hombre y formar parte de ese sistema opresivo.

   Pero la cosa no iba por aquí, la intención de esta entrada no es tratar el machismo ni el feminismo, el tema de la entrada es, tal y como empezaba: mi madre. Que sí que tiene que ver con la opresión machista, pero personalmente, ELLA.

  Igual es que como macho o como hijo si que tengo el vicio de quedarme en la silla sentado cuando podría levantar el culo. O el de llegar a casa cuando ya está todo hecho, ponerme hasta el ojete, sofá y no ayudarla a recoger en absoluto. Si, lo he hecho y lo asumo. Claro que he ayudado, claro que alguna vez he recogido la cocina y he colaborado el tareas del hogar, pero poco, siempre es poco, ayudar a una madre, siempre es poco. Como he dicho antes, este año las cosas están cambiando. Como mujer y como madre, se merece mucho más.

   Porque como siempre he dicho, es la mujer de mi vida, la que más favores me ha hecho, la que me ha dado la existencia, como digo muchas veces: "El único coño que he tocado con las dos orejas al mismo tiempo". Una persona para la que la frase "te quiero" se queda corta, por mucho que se la repita. Una persona en la cual su trabajo no acaba en la infancia, ahora con 41 años, sigo aprendiendo de ella. Una persona sin la cual, estoy perdido.

  Y caemos en la monotonía de no darnos cuenta de ello. Nos metemos tantas cosas en la cabeza que la descuidamos, es como que siempre ha estado ahí y no le prestamos la suficiente atención, y llegan estas fechas y todo es costumbre, de hecho así se llaman las Navidades, son "costumbres" familiares.

   Pues yo este año me las voy a saltar, si hace falta cierro el estudio y me meto con mi madre en la cocina para preparar la cena y no pienso sentarme en el sofá antes que ella. Si es necesario me quedo a dormir allí y a la mañana siguiente madrugo para recoger la cocina y todo el desorden del comedor.

   No se si es por este movimiento a nivel mundial, si como he dicho al principio estoy más sensible,  la llegada del Invierno o al faltarme la figura paterna veo reforzada la materna, es igual, ahora no importa el motivo, lo que importa es la causa. Y la causa es que por mucho que se pusiera a la venta el cinturón de sentar madres, yo no lo compraría, lo siento, locas del coño, a mí no me haría falta porque mi madre esta Navidad no se levanta de la silla.

Ni esta, ni las que nos quedan.

T'estimo mama.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

¡A sonreír!

¡Buenos días!

   Venía camino del curro y me acabo de cruzar con una conocida del barrio que me ha dicho "es incríble tío, hace años que te conozco y te veo frecuentemente y siempre vas con una sonrisa, sea la hora que sea y en varios lugares donde te he encontrado, siempre sonríes a la gente, te he visto hablar con varias personas y saludar a más de una persona a la vez, siempre sonriendo, es como si la alegría fuera tu tarjeta de presentación".

   😊 Pues sí, así es. Algo como esto Enlace a otra entrada (Es cortita) ¡Ojo! No confundir con la hipocresía (deseo de esconder de los demás motivos reales o sentimientos con el fín de ocultar lo que realmente se hace o se siente con el fín de beneficiarse). Para mi la sonrisa es una herramienta de comunicación, pero ya la tengo innata en mí.

   A veces si que la fuerzo, pero cada vez menos, tan pocas que ya me sale sin querer. Es un vicio. Es como el experimento ese de mucha gente en el tren o en el metro, cuando un grupo de personas separadas entre sí (dos o tres, no más) empiezan a reír, primero una, después otra, van riendo gente fuera del grupo, igual luego otra la fuerza un poco, pero es igual de contagiosa y así al final acaba riendo el tren entero y eso a la vez hace que las risas que al principio eran falsas se conviertan en verdaderas, en verdadera alegría en un vagón entero, gracias a una risilla falsa.

   A veces me cuesta sonreír, pero la empujo un poco, sale una y ya está ahí, como empujar un coche que no arranca y una vez en marcha puede ir a donde sea. Lo mejor es lo contagiosa que es y que como genera endorfinas, lo a gusto que sienta.

   Científicamente, la tesis del psicólogo Alan Fridlund dice que las expresiones faciales no traducen siempre emociones internas, si no que son herramientas para la interacción social. Carlos Crivelli de la universidad autónmoma de Madrid, ha descubierto como para los habitantes de las islas Trobiland, la sonrisa no se asocia a la alegría, sino a una invitación social, al igual que en una cara "seria" se puede ver enfado o amenaza.

Y así es, no hace falta tampoco investigar mucho, creo que es bastante obvio ¿no?

¡A sonreír!

.Nos formamos entre nosotros.

El secreto está en el vínculo entre la persona y lo que sucede.

Me explico.

   Los sucesos te forman como persona y tú como persona, ocasionas sucesos, los cuales a su vez, forman otras personas. Esto es así.

   Por esta regla de tres, a ti te pasa algo, y depende de como lo asimiles, vas a reaccionar de un modo u otro, así que en ese momento (la mayoría de ellos involuntarios) decides los sucesos que van a acaecer en tu hábitat y ello afecta directamente a la formación de otra persona más o menos cercana a tí.
Así que aplica conciencia a las cosas que te pasan, no dejes que te afecten demasiado y además de hacerte bien a tí, se los harás a los demás y eso llevará a que ellos estén bien con otros....y así hasta el infinito y más allá.