miércoles, 22 de abril de 2015

.Egoísmo disfrazado.

.Diálogo interno por una infidelidad. 


   La semana pasada me acosté con otra. Una tía que realmente me importa una mierda, puede desaparecer de mi vida que no me alteraré lo más mínimo, seamos francos. Pero estoy preocupado, quiero a mi novia, mucho, joder...ella sí que es importante, pero ha sido así, no lo pude resistir, soy gilipollas, todo lo que toco, lo cago.

   Me siento culpable, pero tan culpable me siento que hasta estoy rabioso de sentirme tan culpable. Esto no es normal, yo nunca lloro si meto la pata con una mujer, por eso se que esto es especial.

   Mi conflicto es si contárselo o no.....hace días que apenas como por culpa de todo esto, es tan raro que me siento como en una nueva vida, un nuevo traje al que no me se adaptar. Debo decírselo y descargar, asumir mis responsabilidades y apechugar con ellas, yo y sólo yo...pero el debate es que si se lo digo no estoy acarreando la responsabilidad, si no que lo estoy compartiendo con ella, más que asumir la culpa la descargo en ella, en mi pareja...yo funciono así. Si me callo algo, es mío y yo lo cargo, si lo suelto, reparto el peso pero me gustaría cargar con esto yo solo.

   La forma de pensar lógica es que que si se lo cuento y me envía a la mierda es la responsabilidad que debería asumir, realmente es lo que me merezco. Pero siendo como soy, eso es lo más fácil, eso es huir, lo que llevo haciendo siempre. ¿La quiero?.....¿estoy realmente enamorado? ahora es cuando debo responderme a esas preguntas pero corro el riesgo de confundir la culpabilidad que siento con el amor.

   Si se lo cuento no va a beneficiar a nadie, solo a mí, por eso creo que explicárselo es egoísta, me sentiré aliviado, pero en gran parte es porque paso parte del peso a ella, o sea, ahí está el engaño del egoísmo, no voy a pensar para nada en mí, si no todo lo contrario: entregaré parte de  mi culpa. Es que en mi fondo, es mi forma de ser: Tengo 39 años y sin pareja, me conozco, esta es, seguramente, una herramienta más para huir del compromiso.

   Me acosté con esa tipa que no me importa nada para sentirme libre de nuevo. Estoy asustado porque por primera vez en mi vida alguien me ha atrapado sentimentalmente y mi reacción es la de un animalito atrapado en una jaula por primera vez, que muerde cualquier mano que se le acerque, sea amiga o enemiga. Muy bien, fué un error. Ahora debo apechugar con el y no contarle nada a ella, debo tragármelo yo solito. Yo soy el único responsable, no hace falta contagiar a nadie más. Si se lo cuento voy a conseguir lo que inconscientemente estoy deseando: huir del compromiso, el camino fácil, volver a empezar de cero, como siempre.

   Es como si sintiera que ahora debo crecer, madurar de una vez y tomar el camino difícil, cuidar a la persona a la que tengo a mi lado.

   Vivir con eso va a ser un suplicio, sí, siempre va a estar en mi interior, pero ese tal vez sea el castigo al que estoy condenado, pasar la vida a lado de mi pareja con eso en mi interior. Yo he cometido el error y yo debo asumir la culpa.

   Joder, es que me lo pasé genial, fué un polvazo, de esos que hacen historia, realmente inolvidable, pero ¿porqué fué tan genial ese polvo? ¿porqué fué tan emocionante?. Por que me hizo sentir engañosamente libre. Si no hubiera tenido pareja ese polvo hubiera sido sórdido, la nada, sexo vacío....vacío....como la vida a la que me encamino haciendo esas cosas, así que encima, indirectamente debo estar agradecido al adulterio. Toda la emoción de ese polvo fué gracias a mi pareja. Y precisamente por ello no debo encima hacerle pagar con dolor, si le estoy agradecido no debo hacérselo pasar mal.

   Así que sí, mejor me callo, la verdad es importante y siempre debe estar ahí, pero no tiene porque ser pública. Yo conozco mi verdad. Viviré con la certeza de lo que siento. Pero me lo quedo...La verdad en sí es egoísta y muchas veces la utilizamos para sentirnos mejor con nosotros mismos.

A veces utilizamos la verdad para disfrazar nuestro egoísmo de nobleza forzándola a hacernos sentir mejor.

domingo, 19 de abril de 2015

.alvocat i bunyols.

   Ho vaig fer malament, jo volía fer-ho be, estar al nivell del que tu vals, peró no vaig poder, no vaig arribar i al intentar-ho no vaig aconseguir més que fer-te mal.

   Han sigut uns díes fantástics i uns meravellosos moments i mai desapareixeran, jo els recordaré sempre i els guardaré dins la capseta del meu cor.
 
    I espero que aviat, molt aviat trobis a algú a qui estimar com hem vas estimar a mí, algú que t'estimi com et mereixes, no com t'estimaba jo, algú que realment et mereixi. Després potser t'adonarás de que realment vaig fer el correcte i potser podrem tenir una bona amistat. Ara el dolor no t'ho deixa veure, peró per sort l'orgull que t'el provoca desapareixirá.


Com dos nens que es barallen i després acaben jugant plegats.

jueves, 16 de abril de 2015

.Ella.

   El sexo con ella....Mientras voy a la cocina a buscar las copas de vino intento convenceerme de que el temblor que me recorre la columna es frío. Pero no, no es frío, estos días de primavera están empezando a ser ya muy calurosos. Este temblor es morbo: con ella siempre he tenido un sexo primitivo, gimnástico, mecánico...¡plas, plas!...émbolo y pistón bien engrasados. Ella tiene el mismo intinsto que yo, carnal, del Neanderthal, depredador. El sexo es sexo y cuando se practica no se piensa en nada más, sólo en rendir lo más posible, a saco. Y toda esa simplicidad a mi me encanta en una mujer, y sobretodo ahora, cuando mi autoestima está un poco floja o cuando mi nivel hormonal no me hace ser un poeta, si no un lobo estepario para hacer sentir a la hembra bien empotrada. La potencia de la reproducción.

   Me acerco con el vino, me siento a su lado y me sonríe...joder, ese olor me vuelve loco. Lo he llevado almacenado en el fondo de mi cerebro todo el tiempo, sin ser consciente de ello y asociado siempre a las decenas de orgasmos que habíamos disfrutado juntos....., y ahora ese olor de nuevo, como si fuese un anzuelo insistente enganchado a la telina de mis párpados y tira de mí mientras ella recoge carrete.

   No puedo dejar de oservar sus bracitos, sus caderas, sus turgentes pechos, sus muslos, sus tobillos.....ese maldito olor.....bajo la mirada hacía sus piernas y recuerdo que le medían exactamente 22 besos ¿habrá crecido? joder, que ganas de comprobarlo.

   Le acaricio un brazo y a mi cerebro acude una pregunta extraña: ¿Cuándo acaricias a una persona por placer propio, ¿a quién sientes? ¿a ella o a tí?....en ese instante me dí cuenta, la estaba sintiendo a ella.

   La agarré por el cuello, la tumbé en el sofá, me coloqué sobre ella y después de un largo beso mordiéndonos los labios, apoyando la lengua en nuestros dientes, luchando sin miedo en un recinto con una única saliva, ese aroma se convertió en muchos olores, en sabores, en pasión....hundí la mano en su pelo, la presioné desde la nuca y nos dejamos llevar hacia los temblores similares de una pequeña muerte. 

domingo, 12 de abril de 2015

.Soñar amor.

   Aún no se bien que es el amor....y todavía me siento confundido. Me caliento mucho la cabeza con ese tipo de cosas y este finde he descubierto que no debe ser así.


   Cuando te metes en la cama con una persona que no pasea por tus sueños, te estás engañando a tí mismo. Por mucho que te mientas e intentes hacerte creer lo contrario, no estás enamorado.


   Me vuelvo loco intentando discernir entre si estoy enamorado o no de alguién, devanándome los sesos en disquisiones filosóficas y con entrevesadas discusiones con mis amistades, cuando la respuesta la naturaleza me la pone al alcance de mi almohada.


      La respuesta al amor está en mis sueños y en la vida la pesadilla de hacerlos realidad.

viernes, 10 de abril de 2015

.Autoengañarse.

Hoy he aprendido una lección, una excepción de esas que confirman la regla. Es sobre engañarse a si mismo. Siempre lo hemos visto como algo incorrrecto, como algo indebido. Pero hay una grieta singular en ese hecho, en los que a veces no sólo está permitido, sino que es, además, necesario.

Y es en el momento de superar un trauma y tener que rehacer tu vida. Aunque sigas viviendo la sensación de dolor, debes adoptar el rol de que ya lo has superado, de que estás bien, de que ese mal ha desaparecido. Como esos actores que se meten tanto en sus papeles que al final se lo acaban creyendo. Debemos autoengañarnos diciéndonos constantemente que estamos bien, que lo hemos superado.

Y llegará el momento, en que gracias a ese autoengaño, la mentira desaparecerá y se convertirá en verdad, nos lo acabaremos creyendo y al final acabaremos estando como fingíamos estar y habremos superado el trauma que fingíamos haber superado.

La falsa ilusión como herramienta para superar el dolor.