lunes, 28 de noviembre de 2016

¿En qué momento dejé de ver la vida como un niño?

    Voy a poner patas arriba mi mundo, voy a vaciar los cajones de mi vida, a ver lo que encuentro.....hay algo que tengo desatendido y muy probablemente, es algo que tiene relación conmigo mismo. Creo que voy a encontrar alivio destrozando y tirando a la basura algo que me provoca tensión, como todas mis máscaras, todos mis "debería", demasiados propósitos en mi vida que me alejan de lo que realmente soy. No quiero ser tan maravilloso como los demás quieran, quiero ser tan maravilloso como de verdad soy. Cuando pretendo ser aceptado por todo lo que en realidad no soy, desperdicio mi potencial para ser lo que sí soy, para que me quiera y se me quiera.

   No existen escuelas de amor, nadie nos ha instruido en querer a las personas en las situaciones más difíciles, es más, en la escuela de la vida aprendemos lo contrario, dejamos de ser niños, por eso para aprender a querer y a querernos de verdad tenemos que hacer un sobreesfuerzo. Nos enseñan a juzgar demasiado duramente, empezando por nosotros mismos.

   Pero yo una vez fuí niño. Me veo con cinco años, caminando ligero de problemas por la vida, con fuego y alegría en la mirada, con alas en los pies y en el corazón. Yo he estado ahí, se lo que es, se de lo que hablo y aún recuerdo como era entonces, aún recuerdo como volaba, y lo más importante es que se que puedo volver a hacerlo.

domingo, 27 de noviembre de 2016

.Adopta un tío.

   Seguramente en tu perfil pone que no te gusta que te mientan, que no soportas la mentira. Es probable que ponga que eres muy natural y te gustan las cosas claras. Incluso puede que seas vegetariana/o o al menos te guste la alimentación biólogica y natural.

¿Es así?

Esas páginas son mercados donde nos ofrecemos. Ahora, bien ¿que prefieres una parada de mercado con las cosas frescas y cultivadas con conciencia o una gran superfície con todo manipulado estética y genéticamente para su mayor consumo?

   A lo que voy: Un mercado es la calle, los productos (personas) como vamos por la vida. En nuestro día a día vamos más o menos arreglados para gustar, quieras o no a todo el mundo le gusta gusar y gustarse y algo si que procuramos arreglarnos estéticamente. Aunque a veces encuentras a alguien con lo primero que ha pillado o que ha bajado a tirar la basura y ya por cualquier cosa, le pides fuego, os tropezáis o coincidís tomando algo, sea un bar o una casualidad. Eso es la vida, lo romántico, lo bonito, incluso me atrevo a llamarle "magia". Pero es natural, tal y como somos, sin forzar nada, dejando que fluya.


   Estas páginas son supermercados. Ponemos las fotos en las que nos gustamos más (aunque salgamos haciendo el payaso) ¡sincérate contigo mismo/a! Las fotos que hay puestas son una selección para gustar, igual que todo lo que hay en estos perfiles, tanto en los masculinos como en los femeninos. Es un empaque para que resultemos apetecibles, no es real, o puede que si, que tenga un ápice de real, en su interior igual si que hay algo verdadero, pero no es sincero. Las frutas llevan capas de cera tóxica para brillar, nos metemos en blister con mensajes de márketing para "engañar". Pero es que lo fuerte no es que intentemos engañar a los demás, lo fuerte es el daño que hace a uno mismo el hecho de autoengañarse de esta manera, de intentar creerse que es así y luego, encima decepcionarse por no poder serlo. Buscando algo que si puede ser real ¿cuánta cera decorativa estás dispuesta/o a tragar? ¿Cuánto plástico deshechar para algo que crees saber que si que es real, pero no es tan natural (ni por asomo) como un producto biológico o cuidado artesanalmente?

   Luego está la adicción a al amplio abanico de parejas que podamos encontrar, la facilidad de conocer gente, lo que afecta a nuestras relaciones reales. A veces discutimos con nuestras parejas porque en el fondo pensamos en lo fácil que es encontrar otra por internet, conectando solo el ordenador hay miles de personas dispuestas al ligoteo. Solo con exponer nuestras plumas de pavo real, ya sea en forma de un buen texto (Si buen texto también, que ahora está muy de moda eso de que nos gusta el intelecto), pechuga, ojos bonitos o musculitos.  O lo fácil que es saber que tenemos un montón de gente cuando personas no hay realmente ninguna. ¿Sabéis eso de que los amigos se pueden contar con los dedos de una mano? Pues algo así.

   Que si, que los mercados están desapareciendo, en los súpers ya se vende todo empaquetado, es verdad que hace mucho tiempo que la sociedad nos empuja a usar este o estos medios para ligar ¿pero es eso una excusa? Los mercados aún existen y se puede ir.

   Yo me he encontrado sólo muchas veces por no poder conocer gente, pero he salido a bares con mi soledad. He estado mucho tiempo en páginas de ese tipo y he conocido a muchas personas, tengo amigas y he tenido incluso parejas, pero mi realidad, mi media, es que de lo poco real que he conocido, he tragado demasiada toxicidad. Realmente, lo natural es mejor así: natural.

Prefiero encontrar algo natural de vez en cuando que encontrar cosas sintéticas con mucha frecuencia.


lunes, 21 de noviembre de 2016

.Filosofía de KH7.



Ayer limpiando baldosas me di cuenta de una similitud respecto a mi vida.

   La pared tiene suciedad, pero como la baldosa hace unas aguas igual a veces no se ve, pero eso no es excusa para no limpiarla, de vez en cuando, hay que coger un estropajo y frotarla para dejarla bien limpia. En este proceso, hay un momento en que la suciedad se ablanda y al fregarla, se expande por la pared y se ve más guarra que antes, pero es justo en ese momento en el que debes tener papel (o una bayeta, depende de como limpiéis) a mano para pasarla y recoger la mugre para dejar los azulejos limpios y relucientes. Si es necesario, incluso se le puede dar otra pasada. 



   Pues así es. Muchas veces cuando veo algún aspecto de mi vida que creo que no es el correcto o el que me gustaría a mí, me planto ante él, froto y froto hasta convertirlo en una pasta que muchas veces me lleva a reacciones más kaóticas pero nunca pierdo la conciencia de que lo que estoy haciendo es limpiar para ser mejor. En ese proceso la gente puede estar más o menos de acuerdo con lo que estás haciendo, pero tú ni caso, la pared es tuya y solo tú sabes como limpiarla, al menos en mi caso.

   Me muestro espeso, dejo de ver a algunas amistades, me encierro en mi mismo, a veces me deprimo un poco o no estoy tan simpático...esas reacciones forman parte del proceso. Es lo que digo: sabiendo en cada momento que todo eso forma parte de la limpieza. Llega un momento en el que paso la bayeta y...¡Tachán! No es que esté tan reluciente como antes, no, sino mucho más, a veces como nuevo y todo.

   Pueden haber percances, como que por cualquier cosa no pases la bayeta a tiempo y se seque la mierda, te despistas un poco (cosa normal en esta sociedad de sobreinformación y de hacer muchas cosas a la vez) y se queda toda la pasta de suciedad ahí seca y aún se ve la baldosa peor. Tranqui. La baldosa sigue debajo y aunque se vea más sucia, es una pasta, no es suciedad tan incrustada como estaba al principio, o sea que si quieres, déjala un poco, relájate y ya la quitaremos.

   No olvidemos que somos unos azulejos preciosos, que ensuciarnos es normal, que todos tenemos la capacidad de limpiarnos y de que todo, todo en la vida tiene solución. A veces tiene que venir alguien a ayudarte, pero el KH7 y el estropajo de tu personalidad, lo tienes tú.

¡FELIZ LIMPIEZA!

lunes, 14 de noviembre de 2016

.Freno.

   Freno. Algo tan necesario en nuestra vida y que a veces se nos olvida como usarlo, incluso a veces se nos olvida que lo tenemos. Haciendo muchas cosas al día (a veces más de una a la vez) y durante cada día, al final se nos olvida que estamos haciendo y nunca acabamos de hacer nada bien. Vivimos estresados y con la cabeza siempre a tope y eso es fatal para nuestra salud (mental y física). Debemos observar cada paso que damos, en lugar de correr para intentar llegar al final.

   El freno no implica que tengamos que parar del todo, solo ir más despacio, no que tengamos que hacer menos cosas, si no dejar de hacerlas a la vez. Es sólo es una herramienta que nos ayuda a ver lo que estamos haciendo y centrarnos. Parar un momento, respirar, en silencio y observar la vida de una forma más ordenada.

   Hay momentos en los que la vida se nos descontrola, si, seamos conscientes de ello, la sociedad y el ritmo de vida nos obliga a correr y no nos damos ni cuenta, pero también seamos conscientes de que tenemos esta herramienta para poder encarrilarla de nuevo. Recuperar el control de nuestro ritmo.

   Durante la construcción de la catedral de Santiago, uno de los supervisores de la obra preguntó a un trabajador de la piedra qué estaba haciendo en esos momentos: “Picar piedra señor” fue la respuesta del hábil picapedrero. Más adelante, siguiendo su supervisión, encontró a otro artesano que trabajaba en la misma tarea que el anterior y le hizo la misma cuestión; pero esta vez la respuesta fue diferente: “Construyendo una catedral señor”.

   Hay una gran diferencia entre dejar que tu vida vaya "sola" y a toda prisa a construir catedrales entre que nos centremos poco a poco en picar piedra y es el foco de atención, el control de la vida en el día a día, en el momento.

   Está muy bien acelerar a saco para llegar a la meta, pero en toda carrera es imposible ir a tope todo el tiempo, hay que echar el freno de vez en cuando para poder controlar mejor y no salirte en las curvas ni chocarte contra nada.