martes, 26 de agosto de 2014

.El tablón.

Los nervios, la obsesión a hacerlo todo bien, el miedo a que salga mal, la vergüenza...obsesión, exentricidad, nerviosismo...son mecanismos inadaptativos que nos hacen evitar que podamos funcionar correctamente.

Si alguien nos propone el malabarismo de andar por un tablón de madera a un metro del suelo, no tendremos problema por intentarlo y seguramente lo consigamos, pero si nos proponemos caminar a 100 metros de altura nos entrará el pánico y, en consecuencia, será más difícil conseguirlo. La "neurosis" es la que nos hace exagerar la altura, pero el tablón va a ser siempre el mismo. Tenemos la cabeza llena de "transtornos" que distorsionan el pensamiento racional y el funcionamiento a nivel social, familiar y laboral adecuado de las personas.

P.D.: Imaginad que vemos a una persona haciendo el malabarismo a 100 metros de altura, alabariamos su proeza y nos sonprendería agradablemente. Pero si la viéramos hacerlo con los ojos vendados pensaríamos que es una locura....pues bien, tal vez vendarse los ojos sea el truco para perder un poco la conciencia y así se pueda ralizar mejor la hazaña, a veces hay que ser más loco en la vida.

P.D.2: Tampoco es aconsejable hacerlo todo con los ojos vendados, hay que ser conciente de las consecuencias que puede tener tomar ciertas decisiones. Es como si hiciéramos el paso por el tablón con los ojos vendados, pero antes, mirátelo bien desde abajo y piensa bien lo que vas a hacer. 

viernes, 15 de agosto de 2014

.Evitar discusiones.

   Hay un amigo al que hace mucho tiempo que conozco, es muy buena persona, super enrrollado y simpático, lo que se suele llamar un tío majo. Pero hace un tiempo que está pasando una mala racha y anda fatal de ánimo, lo que le supone tener una baja autoestima e incluso se ponía muy nervioso y tenía cierta ansiedad, había perdido seguridad en si mismo y todo lo causaba temor. Esto resultaba en discusiones con la gente que tenía más cerca, uno de ellos yo, por ejemplo, a veces incluso eran auténticas faltas de respeto como para intentar que yo hiciera lo que el quería porque era lo único correcto, insistiendo e insistiendo. Yo me lo tomaba ya con filosofía, cada vez que quedábamos incluso pensaba "A ver con que me sorprende hoy".

   Las personas realmente fuertes y felices casi nunca se pelean. No pierden su tiempo ni su energía en eso. Están centrados en disfrutar con sus proyectos y su vida, y lo mejor es que los improperios o subidas de tono a penas les molestan. Pero cuando nos sentimos mal, sucede lo contrario: nos volvemos hipersensibles y paranoicos, protegiéndonos anticipadamente de quien nos pudiera ofender. El resultado es acabar aíslandose con la idea de que la gente es un asco y no conoces a las personas realmente ni te dejas conocer tú.

   Creo que uno de los "trucos" para evitar enfadarnos es confiar más en la naturaleza humana, aceptar que el ser humano es bueno cuando nace, de por sí, somos maravillosos cuando nacemos y durante nuestra infancia, la maldad se impone por la educación, pero en el fondo, todos somos buenos al nacer. El enfado en natural, si, pero convertirse en una persona faltona y despreciativa es fruto de una experiencia educativa errónea, que hemos aprendido a relacionarnos mal porque tenemos sentimientos de inferioridad o simplemente creemos que lo correcto es situarse por encima del otro. Ese adulto agresivo es un niño confundido que no se da cuenta de que las únicas relaciones que promueven la felicidad son las relaciones amorosas basadas en darse el máximo cariño posible.

   Cuando alguien se mete con nosotros, frecuentemente, lo que nos fastidia es que "se nos suban", nos menosprecien o nos quiten una cualidad. Cuando nos insultan, es nuestra posición la que se ve atacada, si no tienes una buena autoestima, claro, porque si tienes una buena autoestima basada simplemente en la humildad y la renuncia, estarás en el pleno conocimiento de que no somos geniales por ser guapos, listos o hábiles, sino solo y exclusivamente por una sencilla razón: Somos seres humanos con capacidad de amar.

   Piénsalo bien: La capacidad de amar (a los demás y a la vida) es la única cualidad necesaria para tener una existencia feliz. Los demás atributos (belleza, inteligencia....etc..) no deben importante en absoluto. Si crees que tus atributos son inferiores, acéptalos y dejaran de afectarte, tipo: "soy feo pero no me afecta para ser feliz" o "soy tonto pero como quiero a mi família como nadie", eso es "bajas abajo para subir a lo más alto". Ante cualquier menosprecio, aceptar el agravio y darse cuenta de que carecer de esa cualidad hace que nos elevemos y nuestra madurez anímica se consolide.

   Si eres capaz de encajar con tranquilidad la descalificación porque no la consideras como tal, nadie podrá menospreciarte. Por muchos defectos que tengamos o que nos atribuyan, nada nos impedirá ser felices (siempre que sepamos amar al otro).

P.D.: Dos armas principales: El humor y el amor. Cuando el otro interlocutor inicie "el ataque" hazle reír o relájate y quiérele inundándolo de amor, es increible ver como vuelve en sí. Aunque si aún y así no reacciona, sonríe y lárgate, sin más, si quieres pon una excusa, pero una retirada a tiempo es una victoria. Ya hablareis cuando haya más calma, pero dos no discuten si uno no quiere.