lunes, 19 de diciembre de 2016

.Mamá mujer.

   Hoy empieza el invierno. Debe ser la edad, pero cada vez estoy más friolero, física y anímicamente, cada vez necesito más calor. Además, las fechas acompañan, sensibilizan.

   Ayer fuí a tomar algo con mi madre, una reunión para aclarar el tema de los regalos, pero sobretodo las comidas y cenas que vamos a hacer, con quien y dónde. Repartirnos, vaya. Y claro, salió el tema tan en boga actualmente (y con razón) de los micromachismos en las fiestas, y el ejemplo de un video que está causando furor en las redes -> El video <- sobre un sentador de madres.

  ¡Es brutal! Me encanta. El humor es una buena herramienta para hacer entender según que cosas, delicado, pero sirve. "Locas del coño" (Revista feminista digital, responsable del video) se lo han currado.

   Mi madre tenía este vídeo en el móvil y me dijo que le daba cosa enviarlo a según quien o ponerlo en según que grupo para que ningún hombre se diera por aludido (Para flipar) pero que obviamente, sabía que el vídeo estaba cargado de razón. No quiero entrar en el punto de sumisión en el que mi madre (y las mujeres de su edad) se encuentran debido a la educación cultural y social recibida durante años. Solo decir que me avergüenzo de ser hombre y formar parte de ese sistema opresivo.

   Pero la cosa no iba por aquí, la intención de esta entrada no es tratar el machismo ni el feminismo, el tema de la entrada es, tal y como empezaba: mi madre. Que sí que tiene que ver con la opresión machista, pero personalmente, ELLA.

  Igual es que como macho o como hijo si que tengo el vicio de quedarme en la silla sentado cuando podría levantar el culo. O el de llegar a casa cuando ya está todo hecho, ponerme hasta el ojete, sofá y no ayudarla a recoger en absoluto. Si, lo he hecho y lo asumo. Claro que he ayudado, claro que alguna vez he recogido la cocina y he colaborado el tareas del hogar, pero poco, siempre es poco, ayudar a una madre, siempre es poco. Como he dicho antes, este año las cosas están cambiando. Como mujer y como madre, se merece mucho más.

   Porque como siempre he dicho, es la mujer de mi vida, la que más favores me ha hecho, la que me ha dado la existencia, como digo muchas veces: "El único coño que he tocado con las dos orejas al mismo tiempo". Una persona para la que la frase "te quiero" se queda corta, por mucho que se la repita. Una persona en la cual su trabajo no acaba en la infancia, ahora con 41 años, sigo aprendiendo de ella. Una persona sin la cual, estoy perdido.

  Y caemos en la monotonía de no darnos cuenta de ello. Nos metemos tantas cosas en la cabeza que la descuidamos, es como que siempre ha estado ahí y no le prestamos la suficiente atención, y llegan estas fechas y todo es costumbre, de hecho así se llaman las Navidades, son "costumbres" familiares.

   Pues yo este año me las voy a saltar, si hace falta cierro el estudio y me meto con mi madre en la cocina para preparar la cena y no pienso sentarme en el sofá antes que ella. Si es necesario me quedo a dormir allí y a la mañana siguiente madrugo para recoger la cocina y todo el desorden del comedor.

   No se si es por este movimiento a nivel mundial, si como he dicho al principio estoy más sensible,  la llegada del Invierno o al faltarme la figura paterna veo reforzada la materna, es igual, ahora no importa el motivo, lo que importa es la causa. Y la causa es que por mucho que se pusiera a la venta el cinturón de sentar madres, yo no lo compraría, lo siento, locas del coño, a mí no me haría falta porque mi madre esta Navidad no se levanta de la silla.

Ni esta, ni las que nos quedan.

T'estimo mama.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

¡A sonreír!

¡Buenos días!

   Venía camino del curro y me acabo de cruzar con una conocida del barrio que me ha dicho "es incríble tío, hace años que te conozco y te veo frecuentemente y siempre vas con una sonrisa, sea la hora que sea y en varios lugares donde te he encontrado, siempre sonríes a la gente, te he visto hablar con varias personas y saludar a más de una persona a la vez, siempre sonriendo, es como si la alegría fuera tu tarjeta de presentación".

   😊 Pues sí, así es. Algo como esto Enlace a otra entrada (Es cortita) ¡Ojo! No confundir con la hipocresía (deseo de esconder de los demás motivos reales o sentimientos con el fín de ocultar lo que realmente se hace o se siente con el fín de beneficiarse). Para mi la sonrisa es una herramienta de comunicación, pero ya la tengo innata en mí.

   A veces si que la fuerzo, pero cada vez menos, tan pocas que ya me sale sin querer. Es un vicio. Es como el experimento ese de mucha gente en el tren o en el metro, cuando un grupo de personas separadas entre sí (dos o tres, no más) empiezan a reír, primero una, después otra, van riendo gente fuera del grupo, igual luego otra la fuerza un poco, pero es igual de contagiosa y así al final acaba riendo el tren entero y eso a la vez hace que las risas que al principio eran falsas se conviertan en verdaderas, en verdadera alegría en un vagón entero, gracias a una risilla falsa.

   A veces me cuesta sonreír, pero la empujo un poco, sale una y ya está ahí, como empujar un coche que no arranca y una vez en marcha puede ir a donde sea. Lo mejor es lo contagiosa que es y que como genera endorfinas, lo a gusto que sienta.

   Científicamente, la tesis del psicólogo Alan Fridlund dice que las expresiones faciales no traducen siempre emociones internas, si no que son herramientas para la interacción social. Carlos Crivelli de la universidad autónmoma de Madrid, ha descubierto como para los habitantes de las islas Trobiland, la sonrisa no se asocia a la alegría, sino a una invitación social, al igual que en una cara "seria" se puede ver enfado o amenaza.

Y así es, no hace falta tampoco investigar mucho, creo que es bastante obvio ¿no?

¡A sonreír!

.Nos formamos entre nosotros.

El secreto está en el vínculo entre la persona y lo que sucede.

Me explico.

   Los sucesos te forman como persona y tú como persona, ocasionas sucesos, los cuales a su vez, forman otras personas. Esto es así.

   Por esta regla de tres, a ti te pasa algo, y depende de como lo asimiles, vas a reaccionar de un modo u otro, así que en ese momento (la mayoría de ellos involuntarios) decides los sucesos que van a acaecer en tu hábitat y ello afecta directamente a la formación de otra persona más o menos cercana a tí.
Así que aplica conciencia a las cosas que te pasan, no dejes que te afecten demasiado y además de hacerte bien a tí, se los harás a los demás y eso llevará a que ellos estén bien con otros....y así hasta el infinito y más allá.

lunes, 28 de noviembre de 2016

¿En qué momento dejé de ver la vida como un niño?

    Voy a poner patas arriba mi mundo, voy a vaciar los cajones de mi vida, a ver lo que encuentro.....hay algo que tengo desatendido y muy probablemente, es algo que tiene relación conmigo mismo. Creo que voy a encontrar alivio destrozando y tirando a la basura algo que me provoca tensión, como todas mis máscaras, todos mis "debería", demasiados propósitos en mi vida que me alejan de lo que realmente soy. No quiero ser tan maravilloso como los demás quieran, quiero ser tan maravilloso como de verdad soy. Cuando pretendo ser aceptado por todo lo que en realidad no soy, desperdicio mi potencial para ser lo que sí soy, para que me quiera y se me quiera.

   No existen escuelas de amor, nadie nos ha instruido en querer a las personas en las situaciones más difíciles, es más, en la escuela de la vida aprendemos lo contrario, dejamos de ser niños, por eso para aprender a querer y a querernos de verdad tenemos que hacer un sobreesfuerzo. Nos enseñan a juzgar demasiado duramente, empezando por nosotros mismos.

   Pero yo una vez fuí niño. Me veo con cinco años, caminando ligero de problemas por la vida, con fuego y alegría en la mirada, con alas en los pies y en el corazón. Yo he estado ahí, se lo que es, se de lo que hablo y aún recuerdo como era entonces, aún recuerdo como volaba, y lo más importante es que se que puedo volver a hacerlo.

domingo, 27 de noviembre de 2016

.Adopta un tío.

   Seguramente en tu perfil pone que no te gusta que te mientan, que no soportas la mentira. Es probable que ponga que eres muy natural y te gustan las cosas claras. Incluso puede que seas vegetariana/o o al menos te guste la alimentación biólogica y natural.

¿Es así?

Esas páginas son mercados donde nos ofrecemos. Ahora, bien ¿que prefieres una parada de mercado con las cosas frescas y cultivadas con conciencia o una gran superfície con todo manipulado estética y genéticamente para su mayor consumo?

   A lo que voy: Un mercado es la calle, los productos (personas) como vamos por la vida. En nuestro día a día vamos más o menos arreglados para gustar, quieras o no a todo el mundo le gusta gusar y gustarse y algo si que procuramos arreglarnos estéticamente. Aunque a veces encuentras a alguien con lo primero que ha pillado o que ha bajado a tirar la basura y ya por cualquier cosa, le pides fuego, os tropezáis o coincidís tomando algo, sea un bar o una casualidad. Eso es la vida, lo romántico, lo bonito, incluso me atrevo a llamarle "magia". Pero es natural, tal y como somos, sin forzar nada, dejando que fluya.


   Estas páginas son supermercados. Ponemos las fotos en las que nos gustamos más (aunque salgamos haciendo el payaso) ¡sincérate contigo mismo/a! Las fotos que hay puestas son una selección para gustar, igual que todo lo que hay en estos perfiles, tanto en los masculinos como en los femeninos. Es un empaque para que resultemos apetecibles, no es real, o puede que si, que tenga un ápice de real, en su interior igual si que hay algo verdadero, pero no es sincero. Las frutas llevan capas de cera tóxica para brillar, nos metemos en blister con mensajes de márketing para "engañar". Pero es que lo fuerte no es que intentemos engañar a los demás, lo fuerte es el daño que hace a uno mismo el hecho de autoengañarse de esta manera, de intentar creerse que es así y luego, encima decepcionarse por no poder serlo. Buscando algo que si puede ser real ¿cuánta cera decorativa estás dispuesta/o a tragar? ¿Cuánto plástico deshechar para algo que crees saber que si que es real, pero no es tan natural (ni por asomo) como un producto biológico o cuidado artesanalmente?

   Luego está la adicción a al amplio abanico de parejas que podamos encontrar, la facilidad de conocer gente, lo que afecta a nuestras relaciones reales. A veces discutimos con nuestras parejas porque en el fondo pensamos en lo fácil que es encontrar otra por internet, conectando solo el ordenador hay miles de personas dispuestas al ligoteo. Solo con exponer nuestras plumas de pavo real, ya sea en forma de un buen texto (Si buen texto también, que ahora está muy de moda eso de que nos gusta el intelecto), pechuga, ojos bonitos o musculitos.  O lo fácil que es saber que tenemos un montón de gente cuando personas no hay realmente ninguna. ¿Sabéis eso de que los amigos se pueden contar con los dedos de una mano? Pues algo así.

   Que si, que los mercados están desapareciendo, en los súpers ya se vende todo empaquetado, es verdad que hace mucho tiempo que la sociedad nos empuja a usar este o estos medios para ligar ¿pero es eso una excusa? Los mercados aún existen y se puede ir.

   Yo me he encontrado sólo muchas veces por no poder conocer gente, pero he salido a bares con mi soledad. He estado mucho tiempo en páginas de ese tipo y he conocido a muchas personas, tengo amigas y he tenido incluso parejas, pero mi realidad, mi media, es que de lo poco real que he conocido, he tragado demasiada toxicidad. Realmente, lo natural es mejor así: natural.

Prefiero encontrar algo natural de vez en cuando que encontrar cosas sintéticas con mucha frecuencia.


lunes, 21 de noviembre de 2016

.Filosofía de KH7.



Ayer limpiando baldosas me di cuenta de una similitud respecto a mi vida.

   La pared tiene suciedad, pero como la baldosa hace unas aguas igual a veces no se ve, pero eso no es excusa para no limpiarla, de vez en cuando, hay que coger un estropajo y frotarla para dejarla bien limpia. En este proceso, hay un momento en que la suciedad se ablanda y al fregarla, se expande por la pared y se ve más guarra que antes, pero es justo en ese momento en el que debes tener papel (o una bayeta, depende de como limpiéis) a mano para pasarla y recoger la mugre para dejar los azulejos limpios y relucientes. Si es necesario, incluso se le puede dar otra pasada. 



   Pues así es. Muchas veces cuando veo algún aspecto de mi vida que creo que no es el correcto o el que me gustaría a mí, me planto ante él, froto y froto hasta convertirlo en una pasta que muchas veces me lleva a reacciones más kaóticas pero nunca pierdo la conciencia de que lo que estoy haciendo es limpiar para ser mejor. En ese proceso la gente puede estar más o menos de acuerdo con lo que estás haciendo, pero tú ni caso, la pared es tuya y solo tú sabes como limpiarla, al menos en mi caso.

   Me muestro espeso, dejo de ver a algunas amistades, me encierro en mi mismo, a veces me deprimo un poco o no estoy tan simpático...esas reacciones forman parte del proceso. Es lo que digo: sabiendo en cada momento que todo eso forma parte de la limpieza. Llega un momento en el que paso la bayeta y...¡Tachán! No es que esté tan reluciente como antes, no, sino mucho más, a veces como nuevo y todo.

   Pueden haber percances, como que por cualquier cosa no pases la bayeta a tiempo y se seque la mierda, te despistas un poco (cosa normal en esta sociedad de sobreinformación y de hacer muchas cosas a la vez) y se queda toda la pasta de suciedad ahí seca y aún se ve la baldosa peor. Tranqui. La baldosa sigue debajo y aunque se vea más sucia, es una pasta, no es suciedad tan incrustada como estaba al principio, o sea que si quieres, déjala un poco, relájate y ya la quitaremos.

   No olvidemos que somos unos azulejos preciosos, que ensuciarnos es normal, que todos tenemos la capacidad de limpiarnos y de que todo, todo en la vida tiene solución. A veces tiene que venir alguien a ayudarte, pero el KH7 y el estropajo de tu personalidad, lo tienes tú.

¡FELIZ LIMPIEZA!

lunes, 14 de noviembre de 2016

.Freno.

   Freno. Algo tan necesario en nuestra vida y que a veces se nos olvida como usarlo, incluso a veces se nos olvida que lo tenemos. Haciendo muchas cosas al día (a veces más de una a la vez) y durante cada día, al final se nos olvida que estamos haciendo y nunca acabamos de hacer nada bien. Vivimos estresados y con la cabeza siempre a tope y eso es fatal para nuestra salud (mental y física). Debemos observar cada paso que damos, en lugar de correr para intentar llegar al final.

   El freno no implica que tengamos que parar del todo, solo ir más despacio, no que tengamos que hacer menos cosas, si no dejar de hacerlas a la vez. Es sólo es una herramienta que nos ayuda a ver lo que estamos haciendo y centrarnos. Parar un momento, respirar, en silencio y observar la vida de una forma más ordenada.

   Hay momentos en los que la vida se nos descontrola, si, seamos conscientes de ello, la sociedad y el ritmo de vida nos obliga a correr y no nos damos ni cuenta, pero también seamos conscientes de que tenemos esta herramienta para poder encarrilarla de nuevo. Recuperar el control de nuestro ritmo.

   Durante la construcción de la catedral de Santiago, uno de los supervisores de la obra preguntó a un trabajador de la piedra qué estaba haciendo en esos momentos: “Picar piedra señor” fue la respuesta del hábil picapedrero. Más adelante, siguiendo su supervisión, encontró a otro artesano que trabajaba en la misma tarea que el anterior y le hizo la misma cuestión; pero esta vez la respuesta fue diferente: “Construyendo una catedral señor”.

   Hay una gran diferencia entre dejar que tu vida vaya "sola" y a toda prisa a construir catedrales entre que nos centremos poco a poco en picar piedra y es el foco de atención, el control de la vida en el día a día, en el momento.

   Está muy bien acelerar a saco para llegar a la meta, pero en toda carrera es imposible ir a tope todo el tiempo, hay que echar el freno de vez en cuando para poder controlar mejor y no salirte en las curvas ni chocarte contra nada.

domingo, 23 de octubre de 2016

.Salida o solución.

Es muy distinto encontrar una salida a encontrar la solución.

Encontrar una salida es gratis, una solución tiene un precio.

Puedo acomodarme en mi vida dejando de hacer algunas cosas y empezando a hacer otras. Haciendo algún cambio puedo mejorar un poco. Pero todo requiere un esfuerzo, si realmente no pongo mucho empeño, lo único que voy encontrando son eso: salidas. Obtendré alguna satisfacción, pero no será una resolución definitiva.

Si realmente quiero que empiece a surgir algo nuevo en mí, si lo que quiero es una solución, hay un sacrificio implícito, debo estar dispuesto a pagar un precio por ello. Cuánto más empeño deba poner en ese cambio, más cerca estaré de la solución.

viernes, 2 de septiembre de 2016

.Ex-consumidor.

¿Cuánto tiempo es el estipulado para ser considerado un exconsumidor? ¿Cuándo puedo decir que estoy dejando algo y cuando puedo afirmar que lo he dejado? ¡CUANDO A TÍ TE DE LA GANA!

¿Quién puede decirme a mí cuando he dejado una adicción? ¿Quién decide sobre mi fuerza de voluntad? ¡UNO MISMO!

Pasa esto:
-He dejado de beber/fumar/comer carne...etc....
+¿Ah sí? ¿Cuanto hace?
-Dos días.
+¡Ah! entonces no lo has dejado, lo estás dejando, pero no puedes decir que ya no consumes.

¿Cómo que no? Si yo me levanto un día y digo: "Ya está, a partir de hoy NO", y lo cumplo y durante todo el día no lo hago, y dejo de hacerlo posteriormente, pues ya está, ya soy "ex", mi intención es aguantar, si recaigo, la he cagado, pero lo que decide si soy consumidor es mi fuerza de voluntad y las ganas que tengo de no volver a caer y eso solo lo puede decidir una persona: la que consume.

No conozco mejor manera de afirmar que ya no consumo y reafirmarme en mi situación de excunsumidor que la de repetirme a mi mismo que ya he dejado de hacerlo, entonces....¿quien eres tú para decirme que no lo haga?

Firmado, un "ex-consumidor" desde hoy.

domingo, 22 de mayo de 2016

.Conectados con el amor.

   He leído en alguna parte que el amor te transforma, y bueno, si, puede ser cierto, pero es que primero nos forma, lo llevamos en nosotros mismos, como seres vivos, si te transforma es para volver a la forma original. Es el amor el que impulsa a la naturaleza, el que hace que todo crezca y avance. El origen de las plantas y de todos los seres vivos. La tierra en la que vivimos, escenario de intercambios amorosos entre todos los seres, incluso los que ya no están aquí pero dejaron su energía amorosa en el ambiente que nos mantiene ahora.

   Desde bebés, somos amor (.Compasión.) venimos con el corazón abierto, buscando amor. Luego crecemos, buscando y dando amor, dispuestos a seguir haciéndolo de manera natural a nuestro alrededor. Pero a veces (demasiadas) el tema se tuerce. A veces ni lo que nos trajo a este mundo fue un acto de amor entre nuestros padres y lógicamente, luego, cuando nacimos, no supieron (o pudieron) darnos lo que necesitábamos, muchos de ellos tampoco lo habían recibido antes, entonces es imposible que puedan dar algo que no se les ha dado a ellos.

   Y esa "ilusión" de ser amor, se trunca. Nacemos capaces y con ganas de mostrar amor, pero igual que una persona habla y habla hasta que se da cuenta de que nadie le escucha y al final calla, a fuerza de que a fuera no hay una respuesta a todo el amor que damos, entra en desuso, anulamos esa conexión con el corazón y no exteriorizamos lo que sentimos y al final esos canales se atrofian y muchas veces se forman nuevos que nos llevan al odio y/o a la violencia, pero no debemos olvidar que todo eso viene dado por la anulación de los canales originales, los del amor.

   La naturaleza es infinitamente sabia y tiene mecanismos (y muy potentes) para que el amor vuelva a alimentarnos y esos canales vuelvan a funcionar. Observa a tu alrededor y verás como el amor sigue rodeándonos, el amor sigue alimentándonos en cada respiración, con todo lo que vemos y con cada cosa que tocamos. Quiere y déjate querer, verás como el amor está ahí, conecta con él, deja que cure nuestras heridas y que (ahora si) se transforme abriendo de nuevo los canales originales y devolviendo la forma original.

viernes, 20 de mayo de 2016

.Miedo.

   "Hace ya algun tiempo vi al afilador ambulante que suele pasar por mi barrio, con su motocicleta, colocada con el caballete pero con el motor en marcha para que las molas pudieran seguir girando y el pudiera realizar su trabajo afilando los cuchillos que los vecinos que le llevaban. Tenía un cuchicllo cebollero en la mano y le vi pasar el pulgar por el filo, comprobando el resultado de su trabajo. Nunca había visto a nadie hacer algo con tanta confianza.
  -¿Te has cortado alguna vez?- le pregunté.
  -¡Claro!-respondió, como si aquello no tuviera ninguna importancia-. Si tienes miedo de manejar un cuchillo, nunca aprenderás a hacerlo.
  -¡Buen consejo!
  -Me lo dijo mi padre-contestó orgulloso-. Una vez me hice un corte tan grande que no quería volver acercarme a una tabla de cortar. Un cuchillo puede servir para matar a alguien o para cortar la comida que va a ayudar a un enfermo. Depende de para que lo uses, por eso está bien conocerlo, así se le deja de tener miedo y lo que debemos tenerle es respeto"

   El miedo nos inmoviliza, pero es por ignorancia de lo que pueda pasar, una vez conoces bien el tema ya no hay nada que temer. Busquemos algo que nos cause miedo en la vida, algo que no podamos hacer. Analicémoslo y veréis como el resultado es que no hay nada que temer, que todo el miedo que tenemos es porque no lo conocemos realmente. Cuando conoces las causas que lo provocan, el miedo desaparece.

miércoles, 27 de abril de 2016

.Otro cantar.


   Hoy he escrito en mi muro de Facebook:

" Trucos para ser feliz siempre:
Hay buenas decisiones que tienen malas consecuencias y malas decisiones que tienen buenas consecuencias. Mi truco para que esto no me afecte consta de dos partes:
1.- Hacer siempre las cosas lo mejor que puedo.
2.- Lo hecho, hecho está y lo que pase, tendrá que pasar, pero no me voy a preocupar ni por una cosa ni por otra.

¡Buenos días! "

   Y alguien ha contestado: "Yo tengo la misma teoría, luego la práctica ya es otro cantar"

   ¿Otro cantar? ¿La teoría es diferente a la práctica? No, para nada. Práctica y teoria son la misma cosa, solo que la teoria lo aprendemos y la práctica es cuando lo hacemos realidad. Que cuesta, si, pero es que debe ser así, si no no tendría gracia. Hay que esforzarse.

   Cuantas veces he pensado en tirar en la toalla, y cuantas la he tirado, pero la vuelvo a recoger y vuelvo a ello, a veces incluso con más fuerza, pero no exteriorizo nunca el hecho de que me cueste, lo pienso a veces (intento que no sean muchas) pero nunca lo digo, se lo digo a nadie ni lo publico en redes sociales.

   Al hacer las cosas públicas o exteriorizarlas, nos las creemos más, esa es la teoría de rezar o de repetir mantras, o en clase, leer en voz alta o hablar solo/a. Así que cada vez que se te pase por la cabeza un pensamiento negativo de este tipo, márcate el rol o la costumbre de acallarlo y es más, si puedes, como una llamita que se enciende, le echas un buen cubo de agua encima y así podrás apagarlo antes de que se convierta en un incendio y queme toda tu fuerza de voluntad.

viernes, 15 de abril de 2016

.Pedestales.


   Hay mogollón de estatuas subidas en lo más alto de un pedestal, de siempre ha sido lo loable "tener a alguien en un pedestal". 

   Existe una historia sobre un místico, Cristiano Simeón Estilista: El Viejo, que pasó los últimos años de su vida subido a una columna. Su idea era la de vivir sobre un pedestal por la necesidad de dejar la vida real. Lo había intentado varias veces antes de llegar a esta conclusión, pero nunca lo conseguía. Dicen que se alimentaba de pan y leche que le subían los chavales de la zona. Se beneficiaba de lo bueno del mundo, sin necesidad de soportar lo malo. Pero las ventajas de este tipo de vida solo las podemos ver desde aquí abajo, ya que su experiencia fue la de una soledad extrema, una vida completamente solo, a la intemperie, sin cobijo y lo que es más importante, sin consuelo alguno.

   Eso son los pedestales, las portadas de revista: falsas promesas de felicidad, "mirar por encima del hombro" expresión despectiva que no cobra sentido si no se está "por encima" de los demás. Ganas de ser así, de estar ahí, donde creemos que los males del mundo nunca nos podrán alcanzar ni herirnos y por lo tanto, no dejarnos feas cicatrices.

  En esa ilusión perdemos de vista lo que puede ser nuestro potencial: La vulnerabilidad, la vida del resto del mundo, el hecho de poder emocionarnos y conmovernos.

   A veces miro con ironía esas personas que creen ser ese tipo de estatuas, o que merecerian salir en alguna portada. Veo a gente famosa que llora emocionada al recoger un premio y a veces más que admiración siento compasión, ya que ellos, al tener la vida más o menos solucionada, lloraran solo en esos momentos y para mi llorar es liberarme, es estar en el mundo y con todo el mundo, el miedo es tomar consciencia de la realidad y desde esa realidad me siento más emocionable y emocionante.

   Las victorias son de los vencedores, pero es más humano el perdedor, cuando llegas arriba ya está, no necesitas nada más, pero los demás aún necesitan moverse, aprender. Está muy bien celebrar los triunfos, pero pensando siempre en las veces que hemos caído y pensando en la gente que está cayendo, desde el anonimato. Si, lo que podemos llegar a ser está muy bien visualizarlo, pero debemos vivir lo que somos, dando valor a ese dolor, a las ojeras y a las estrías. Agradeciendo cada cicatriz de tu cuerpo, dando la bienvenida a las nuevas heridas y aceptando el dolor del sufrimiento. Y si no llegas al pedestal no te pierdes nada, es más, es más humilde, y mejor quedarse viviendo aquí abajo.

jueves, 25 de febrero de 2016

.Cambios.

   "La distancia entre los acontecimientos externos y la respuesta que damos a ellos puede ser la única (y más radical) libertad humana que tenemos.

   Así, cualquier esfuerzo para construir, ampliar y enriquecer las posibilidades de este "espacio de libertad", entre los acontecimientos externos y las respuestas que damos a ellos, va creando un espacio donde los seres humanos podemos responder creativamente a los desafíos de la vida."

                                                                                                              V. Frankl


   El señor que escribió esto, estuvo 3 años en un campo de concentración. Y hay escritos una buena cantidad de libros que tratan sobre el espíritu de superación en según que condiciones y muchos de ellos, como en este ejemplo, en campos de concentración. Está demostrado que hay supervivientes que no sólo salieron de allí sin secuelas, si no que usaron el hecho de haber estado allí para poder crecer.

   La vida nos pone a prueba muchas veces, de hecho creo que la vida es un gran exámen en sí y la única manera que tenemos de aprobar es superando todos los obstáculos y no dejándonos afectar demasiado cuando eso no sea posible y tengamos algún tropiezo. Somos conscientes de ello, parece otro de tantos tópicos, pero es que creo que es uno de los más importantes.

   Realmente estamos capacitados para ello, para superar lo que sea y poder avanzar. Para darnos cuenta de que la mayoría de problemas que tenemos, no existen, nos los creamos nosotros en nuestras cabezas, haciéndonos "ollas" de tanto darles vueltas, hasta que al final nos lo creemos. Detengamos un momento nuestras vidas, observemos la situación y recapitulemos para ver hacia donde tiramos (ese es uno de nuestros problemas "detener nuestras vidas").

   ¡Pero es que es posible! Estamos muy mal educados y tenemos muchos complejos, somos conscientes de que nuestra vida es una combinación de ideas, tendencias y emociones inconscientes, generalmente adquiridas durante la infancia, que influyen en nuestra personalidad y afectan nuestra conducta ¿Si o no? ¿estámos de acuerdo? Si es así, ya empezamos a realizar el cambio, algo está cambiando en nosotros. Despertemos y tomemos conciencia de que tenemos las riendas de nuestra vida. Es difícil, si, pero al menos ya vemos el error, ¡eso es genial! ¡Esfórcemonos!

   Cada uno de nosotros es dueño de su vida. Una cosa son los acontecimientos que suceden en nuestra existencia y otra muy distinta que decidimos hacer con ellos. En mi vida, mando yo.

   Soy consciente que no voy a poder cambiar el mundo, pero al menos voy a cambiar el mío.

domingo, 17 de enero de 2016

.Hacer las cosas de corazón.

   El otro día aprendí que en inglés, hacer las cosas de memoria se llama "learn by heart" o sea "de corazón" no con el cerebro. Y en francés "apprendre par coeur", me sorprendió mucho, porque tenemos la idea de que todo está en la mente, pero claro, cuando haces las cosas "por instinto" las haces con el corazón. Y seguí dándoles vueltas y busqué la etimología de "recordar" y resulta que el verbo recordar está formado por el prefijo re- y el sustantivo latino cordis. El prefijo re- se utiliza en español con el sentido de repetición. Nosotros reescribimos cuando borramos algo que hemos escrito y lo volvemos a escribir de otro modo, releemos cuando volvemos a leer algo que ya habíamos leído y repasamos antes de un examen cuando volvemos a pasar la mirada por los apuntes. En latín, cordis significa corazón. Actualmente, conservamos esta palabra en expresiones como un saludo cordial, es decir, un saludo desde nuestro corazón.


   
Recordar es pasar dos veces por el corazón.


   
Hoy hablaba con una amiga que ha puesto en Instagram un dibujo de un corazón en el que se puede leer "Todas las respuestas del Mundo están aquí" y la ha enviado con el pie de foto "Yo diría que también las preguntas"......¡Aquí me ha venido la inspiración! como me viene a veces, como un golpe de pelota. Le he puesto: "Creo que las preguntas están más en el cerebro, de ahí el eterno debate cerebro-corazón. Nos preguntamos demasiadas cosas, las dudas son mentales, si hacemos las cosas de corazón, son respuestas seguras", en el instinto al que me refería antes.


   
Que nos podemos confundir igual, pero también, de este modo, la confusión la sentiremos de corazón, porque también nos equivocaremos de corazón, no será una excusa, lo sentiremos DE VERDAD. Y un dato muy importante a añadir es que la palabra "coraje" también viene de "cor-" de corazón, de hacer las cosas de corazón, viene a significar que hacer las cosas con coraje es hacerlas de corazón, porque ¿si haces las cosas porque las sientes de verdad, de que tener miedo?


miércoles, 13 de enero de 2016

.Dueño de si mismo.

Compus sui.

   Perder el juicio es sinónimo de perder la razón, de enloquecer, de perder el control de tu vida y tus pensamientos.

   Os invito a echar un vistazo a nuestra vida y a analizar si somos los dueños de nuestros pensamientos o son ellos los que se adueñan de nosotros y nos controlan ¿Podemos controlarlos? Vamos andando y los dejamos que hagan lo que quieran en nuestra mente y nos dejamos llevar por ellos. Normalmente pensamos en cosas que podrían pasar en un futuro o en cosas que pasaron en un pasado y nada de eso es real, porque no sabemos exactamente que pasará y lo que hayamos hecho, hecho está.

   Pero no es en lo que pensamos a lo que me refiero es a como lo pensamos. Estamos hablando con alguien y no lo escuchamos ¿cuantas veces nos ha pasado? Yo con una persona delante que mueve la boca y mi mente en "a ver como me lo monto este finde semana para poder limiar en casa y poder quedar con los colegas, a ver lo que hacemos, porque estoy mal de pasta, ya que el negocio no funciona muy bien y claro...."
-¿Sabes lo que quiero decir?
+¡Ay! Perdona, no te estaba escuchando.

   Comer. Comer en casa, mirando la tele con el móvil al lado, pendientes de las redes sociales y muchas veces, cómo he dicho antes, a la vez (encima) pensando en otras cosas.

   No hacemos las cosas haciéndolas, si escuchas a alguien, escúchalo DE VERDAD, si comes, come DE VERDAD. Apliquemos esto a todo lo demás: Ducharse, trabajar, cagar...etc.... Probemos de andar concéntrándonos en andar, en poner un pie detrás de otro, en saber dónde vamos. Comamos despacito, saboreando, sin distracciones, masticando y saboreando, prestando atención a que estamos ingeriendo algo, a que nos estamos alimentando.

   Seamos dueños de esos momentos, no dejemos que los pensamientos nos atrapen y nos hagan perder la atención en lo que hacemos. Tengamos voluntad sobre ellos y volvamos a coger el control de nuestras vidas. La sociedad no ayuda, es obvio, es difícil, lo sabemos todos, cada vez tenemos la cabeza más a tope y parece que estemos catapultados al total descontrol, pero no es así. Aún hay esperanza, y si realmente queremos, podremos, ahí es dónde reside la voluntad, la fuerza, el poder hacerlo, en prestar TOTAL atención en ello.
  

miércoles, 6 de enero de 2016

.Hostias sociales.

  

   ¿Si hay un ser que siempre va buscando pelea, vaya por donde vaya, con todo el mundo; Un ser que solo quiere atizar, esa es su única satisfacción, buscar bulla, viene hacia tí y peleáis y tú le ganas, has vencido la pelea, verdad? Pero si ese ente viene a plantarte cara, cosa que hace con todo el mundo, sin diferencia y viene claramente a pegarte pero tienes la psicología y el valor de convencerle para que a tí ni te toque, cosa que no acostumbra a pasar ¿no es eso acaso también un modo de haber ganado? Es más, creo que si todos tarde o temprano reciben, tiene más mérito así. 

   Ese ser es la metáfora de las drogas sociales (alcohol y tabaco). Matan a millones de personas, pero tiene un sueldo del estado (impuestos) y por eso el mismo gobierno deja que hagan lo que les plazca por nuestra existencia. Además que tienen la peculariedad que en cada guantazo que te dan, permiten atontarte (como todas las hostias) y perder un poco la conciencia de que realmente te están haciendo daño e incluso, dentro de ese atontamiento, te sientes mareadillo y a gusto, tanto que oculta la lesión que te causa y pides otra. A veces incluso lo relacionamos con el arte, la genialidad, ya que estimulan la imaginación y por ello "creamos" gracias a la reacción del impacto, pero no es más que una falsa ilusión, el genio existe, hay otros métodos de despertarlo que no haciéndonos daño. Hemos llegado al punto en que hay estudios que te dicen que un tortazo (del alcohol, por ejemplo) es positivo (vasodilatador) y bueno para el corazón, como si yo te digo que un guantazo es bueno porque te espavila en según que momento, pero es que siempre, te de como te de, la piel te la estropea, puede hacerte realmente daño, saltarte una muela o lesionarte de verdad, así que mejor no recibirla ¿no? Porqué por otro lado, puede ser bueno para una cosa, pero es jodio para otra (a ver que médico dice que el alcohol es bueno para el hígado o para las neuronas y que el tabaco es bueno para los pulmones) Y si te dicen..."pero por una copita no pasa nada" claro, pero es una hostia; te puede doler más o menos, pero una hostia, es. Una copa, una cerveza, un cigarrito....si, son hostias flojitas, pero lo son. Estan catalogados como drogas, y como tal, es tóxico.  

   O que un cigarrito de vez en cuando no pasa nada, es una collejita, que mira, me relaja cuando estoy muy tenso (por eso, porque las leches bien dadas atontan) y luego por otro lado vemos como una gran parte de nuestra sociedad muere por palizas de esas drogas.Y es que vivimos engañados en ese atontamiento.

   Hostias sociales. Ese ente se maneja por nuestras calles y podemos entrar en cualquier lugar (cada 20 pasos como mucho) y pedir "¿me da una hostia, por favor? he tenido un mal día y necesito perder un poco la conciencia para alegrarme un poco y estas hostias me atontan de puta madre" o "Mañana es mi cumple, ya verás que paliza me van a dar, ¡hasta que pierda la consciencia!" o "déme usted un guantazo, que me hace sentir mejor" símplemente eso. Pero es que vamos a fiestas, a locales, a celebraciones multitudinarias y lo normal es eso, ver a gente apalizada y medio atontada, porque serenas no saben estar a gusto, es así. Lo normal es ver a grupos de gente recibiendo, porque es social, no verás un grupo de más de cuatro personas en las que no beban o fumen al menos dos, convencidos de que es lo normal, de que es social, sin ser conscientes de que es la droga la que tiene que estar ahí, pero lo vemos tan normal que sin ello nos resulta extraño. Ella sin  nosotros no somos nada, pero nosotros sin ella, tampoco. Tal social es nuestra sumisión a ello, que lo hemos convertido en cultura. Hay catas de hostias, métodos de como pegar; forma parte de nuestra gastronomía, comer recibiendo hostias de no se que año o al terminar, un bueno guantazo cubano. En las comuniones los niños recibiendo hostias a escondidas...porque en el fondo sabemos que es malo, sabemos que es tóxico, así que se lo prohibimos a nuestros pequeños, pero de mayores nos ponemos hasta el culo, seguimos sabiendo que es tóxico, pero hacemos la vista gorda.  

   Y no quiero hablar en este post de las "hostias" ilegales, porque ese es otro tema.

   La intención de este post es despertar un poco la consciencia de hasta que punto nos estamos dejando pegar legalmente. De la cantidad de gente que dice que puede salir sin recibir guantazos y luego no es verdad. De lo que las leches nos controlan, de que cuando vas a pedir a un bar o algun amigo te ofrece y dices que "no, que a ti no te pegan", lo normal es que te repondan "¿nada de nada? ¿Ni un guantacillo de vez en cuando?", de que lo más normal es recibir y no que no dejar que no te toquen. De que llega a un punto en que te conviertes en sadomasoquista (sin nada contra los prácticantes de esa técnica, sólo comparo) Que creemos que controlamos, pero no es así, que nos bebemos una cerveza y ya necesitamos otra, que a mucha gente no le pasa eso, pero al menos, una, la necesita. Lo hacemos casi cada día. "No, a mi entre semana no me pegan" pero llega el fin de semana ¿....y? Es una realidad asumida, pero una hostia oculta. Que hay enfermedades relacionadas con estas bofetadas, gente que realmente necesita a diario que le den fuerte para evadirse de su vida real y se está hundiendo cada vez más jodiéndose la cabeza, los pulmones y el hígado. De que la Seguridad Social tiene que cubrir los gastos de las enfermedades que provocan y son gastos que pagamos entre todos. Que el estado se lleva un buen pellizco de lo que pagamos por esas palizas.

   Muchos de nosotros no somos conscientes de ellos, leeremos este post y no le haremos ni puto caso, nos tomaremos una birra o nos encenderemos un cigarrillo porque nos hace sentir mejor. Es ello lo que nos controla.

    Yo hasta ahora pensaba que el ser más fuerte era aguantar en una pelea contra una de esas drogas. Que la primera hostia siempre atonta, pero la fortaleza residía en aguantar e ir peleando (los típicos piques de tumbarse entre colegas a chupitos y que el que haya aguantado es el más fuerte, con el hígado a punto de reventar y luego vomitando o con la cabeza complamente ida ¿eso es ser fuerte?)  No es así, eso es lo más normal, lo más común, eso es ser débil. La auténtica fuerza, dónde está la auténtica fortaleza personal es en no dejar que te den la primera, en ser tú mismo bien fresco y con la mente tuya y sin recibir un solo guantazo. En vencer psicologícamente cuando vengan a pegarte y decirle "no, a mi no me vas ni a tocar". 


P.D.: Este texto está escrito desde mi, como sadomasoquista y con conocimiento de causa. Como apalizado y como apalizador que he sido. Se de lo que me hablo.