Hoy empieza el invierno. Debe ser la edad, pero cada vez estoy más friolero, física y anímicamente, cada vez necesito más calor. Además, las fechas acompañan, sensibilizan.
Ayer fuí a tomar algo con mi madre, una reunión para aclarar el tema de los regalos, pero sobretodo las comidas y cenas que vamos a hacer, con quien y dónde. Repartirnos, vaya. Y claro, salió el tema tan en boga actualmente (y con razón) de los micromachismos en las fiestas, y el ejemplo de un video que está causando furor en las redes -> El video <- sobre un sentador de madres.
¡Es brutal! Me encanta. El humor es una buena herramienta para hacer entender según que cosas, delicado, pero sirve. "Locas del coño" (Revista feminista digital, responsable del video) se lo han currado.
Mi madre tenía este vídeo en el móvil y me dijo que le daba cosa enviarlo a según quien o ponerlo en según que grupo para que ningún hombre se diera por aludido (Para flipar) pero que obviamente, sabía que el vídeo estaba cargado de razón. No quiero entrar en el punto de sumisión en el que mi madre (y las mujeres de su edad) se encuentran debido a la educación cultural y social recibida durante años. Solo decir que me avergüenzo de ser hombre y formar parte de ese sistema opresivo.
Pero la cosa no iba por aquí, la intención de esta entrada no es tratar el machismo ni el feminismo, el tema de la entrada es, tal y como empezaba: mi madre. Que sí que tiene que ver con la opresión machista, pero personalmente, ELLA.
Igual es que como macho o como hijo si que tengo el vicio de quedarme en la silla sentado cuando podría levantar el culo. O el de llegar a casa cuando ya está todo hecho, ponerme hasta el ojete, sofá y no ayudarla a recoger en absoluto. Si, lo he hecho y lo asumo. Claro que he ayudado, claro que alguna vez he recogido la cocina y he colaborado el tareas del hogar, pero poco, siempre es poco, ayudar a una madre, siempre es poco. Como he dicho antes, este año las cosas están cambiando. Como mujer y como madre, se merece mucho más.
Porque como siempre he dicho, es la mujer de mi vida, la que más favores me ha hecho, la que me ha dado la existencia, como digo muchas veces: "El único coño que he tocado con las dos orejas al mismo tiempo". Una persona para la que la frase "te quiero" se queda corta, por mucho que se la repita. Una persona en la cual su trabajo no acaba en la infancia, ahora con 41 años, sigo aprendiendo de ella. Una persona sin la cual, estoy perdido.
Y caemos en la monotonía de no darnos cuenta de ello. Nos metemos tantas cosas en la cabeza que la descuidamos, es como que siempre ha estado ahí y no le prestamos la suficiente atención, y llegan estas fechas y todo es costumbre, de hecho así se llaman las Navidades, son "costumbres" familiares.
Pues yo este año me las voy a saltar, si hace falta cierro el estudio y me meto con mi madre en la cocina para preparar la cena y no pienso sentarme en el sofá antes que ella. Si es necesario me quedo a dormir allí y a la mañana siguiente madrugo para recoger la cocina y todo el desorden del comedor.
No se si es por este movimiento a nivel mundial, si como he dicho al principio estoy más sensible, la llegada del Invierno o al faltarme la figura paterna veo reforzada la materna, es igual, ahora no importa el motivo, lo que importa es la causa. Y la causa es que por mucho que se pusiera a la venta el cinturón de sentar madres, yo no lo compraría, lo siento, locas del coño, a mí no me haría falta porque mi madre esta Navidad no se levanta de la silla.
Ni esta, ni las que nos quedan.
T'estimo mama.
Ayer fuí a tomar algo con mi madre, una reunión para aclarar el tema de los regalos, pero sobretodo las comidas y cenas que vamos a hacer, con quien y dónde. Repartirnos, vaya. Y claro, salió el tema tan en boga actualmente (y con razón) de los micromachismos en las fiestas, y el ejemplo de un video que está causando furor en las redes -> El video <- sobre un sentador de madres.
¡Es brutal! Me encanta. El humor es una buena herramienta para hacer entender según que cosas, delicado, pero sirve. "Locas del coño" (Revista feminista digital, responsable del video) se lo han currado.
Mi madre tenía este vídeo en el móvil y me dijo que le daba cosa enviarlo a según quien o ponerlo en según que grupo para que ningún hombre se diera por aludido (Para flipar) pero que obviamente, sabía que el vídeo estaba cargado de razón. No quiero entrar en el punto de sumisión en el que mi madre (y las mujeres de su edad) se encuentran debido a la educación cultural y social recibida durante años. Solo decir que me avergüenzo de ser hombre y formar parte de ese sistema opresivo.
Pero la cosa no iba por aquí, la intención de esta entrada no es tratar el machismo ni el feminismo, el tema de la entrada es, tal y como empezaba: mi madre. Que sí que tiene que ver con la opresión machista, pero personalmente, ELLA.
Igual es que como macho o como hijo si que tengo el vicio de quedarme en la silla sentado cuando podría levantar el culo. O el de llegar a casa cuando ya está todo hecho, ponerme hasta el ojete, sofá y no ayudarla a recoger en absoluto. Si, lo he hecho y lo asumo. Claro que he ayudado, claro que alguna vez he recogido la cocina y he colaborado el tareas del hogar, pero poco, siempre es poco, ayudar a una madre, siempre es poco. Como he dicho antes, este año las cosas están cambiando. Como mujer y como madre, se merece mucho más.
Porque como siempre he dicho, es la mujer de mi vida, la que más favores me ha hecho, la que me ha dado la existencia, como digo muchas veces: "El único coño que he tocado con las dos orejas al mismo tiempo". Una persona para la que la frase "te quiero" se queda corta, por mucho que se la repita. Una persona en la cual su trabajo no acaba en la infancia, ahora con 41 años, sigo aprendiendo de ella. Una persona sin la cual, estoy perdido.
Y caemos en la monotonía de no darnos cuenta de ello. Nos metemos tantas cosas en la cabeza que la descuidamos, es como que siempre ha estado ahí y no le prestamos la suficiente atención, y llegan estas fechas y todo es costumbre, de hecho así se llaman las Navidades, son "costumbres" familiares.
Pues yo este año me las voy a saltar, si hace falta cierro el estudio y me meto con mi madre en la cocina para preparar la cena y no pienso sentarme en el sofá antes que ella. Si es necesario me quedo a dormir allí y a la mañana siguiente madrugo para recoger la cocina y todo el desorden del comedor.
No se si es por este movimiento a nivel mundial, si como he dicho al principio estoy más sensible, la llegada del Invierno o al faltarme la figura paterna veo reforzada la materna, es igual, ahora no importa el motivo, lo que importa es la causa. Y la causa es que por mucho que se pusiera a la venta el cinturón de sentar madres, yo no lo compraría, lo siento, locas del coño, a mí no me haría falta porque mi madre esta Navidad no se levanta de la silla.
Ni esta, ni las que nos quedan.
T'estimo mama.



