Hasta las semillas de los árboles más potentes y más grandes que existen eben plantarse a tiempo, porque si se dejan envejecer no germinarán porque la vida se les ha escapado. ¿A que me refiero con lo de estas semillas? Pues a que nosotros tenemos semillas de todas las clases que son los conocimientos que nos aporta la vida y que amontonamos en el granero de nuestra cabeza y que dejamos enmohecer o secar en la inmovilidad o la inactividad. Muchas veces pensamos que con el descanso conservaremos mejor la salud y es más bien al contrario, la vida de las personas inactivas disminuye por si misma.
Acumular conocimientos está bien, pero siempre a condición de sembrarlo, es decir, de ponerlo en práctica, de trabajarlos para hacerlos crecer y que den sus frutos. De hecho lo único que hace fructificar y crecer el saber es el hecho de ponerlo a prueba en la vida, no hay ningún otro medio para avanzar, crecer y reforzarse. Quienes huimos de las dificultades para evitar las fatigas, encontramos otras dificultades todavía mayores y sufriremos, ya que es la propia vida la que dejamos escapar.
Acumular conocimientos está bien, pero siempre a condición de sembrarlo, es decir, de ponerlo en práctica, de trabajarlos para hacerlos crecer y que den sus frutos. De hecho lo único que hace fructificar y crecer el saber es el hecho de ponerlo a prueba en la vida, no hay ningún otro medio para avanzar, crecer y reforzarse. Quienes huimos de las dificultades para evitar las fatigas, encontramos otras dificultades todavía mayores y sufriremos, ya que es la propia vida la que dejamos escapar.