lunes, 23 de junio de 2014

.Trabajo.

   Hasta las semillas de los árboles más potentes y más grandes que existen eben plantarse a tiempo, porque si se dejan envejecer no germinarán porque la vida se les ha escapado. ¿A que me refiero con lo de estas semillas? Pues a que nosotros tenemos semillas de todas las clases que son los conocimientos que nos aporta la vida y que amontonamos en el granero de nuestra cabeza y que dejamos enmohecer o secar en la inmovilidad o la inactividad. Muchas veces pensamos que con el descanso conservaremos mejor la salud y es más bien al contrario, la vida de las personas inactivas disminuye por si misma.   

   Acumular conocimientos está bien, pero siempre a condición de sembrarlo, es decir, de ponerlo en práctica, de trabajarlos para hacerlos crecer y que den sus frutos. De hecho lo único que hace fructificar y crecer el saber es el hecho de ponerlo a prueba en la vida, no hay ningún otro medio para avanzar, crecer y reforzarse. Quienes huimos de las dificultades para evitar las fatigas, encontramos otras dificultades todavía mayores y sufriremos, ya que es la propia vida la que dejamos escapar.

domingo, 1 de junio de 2014

¿Gente Tóxica? ¡NO!

¿Y este libro que ha salido que se titula gente tóxica? ¿y esta especie de moda que hay ahora de llamar a la gente tóxica cuando crees que entorpece tu crecimiento o que empeora tu calidad de vida?

TÓXICO, -ca adj./s. m. Se aplica a la sustancia que puede causar trastornos graves o la muerte de un ser vivo por envenenamiento: un producto puede ser tóxico por ingestón o por inhalación. venenoso. Diccionario Manual de la Lengua Española Vox. © 2007 Larousse Editorial, S.L.

   Todos aprendemos de todos, todos somos necesarios y todos somos maestros y alumnos, si esto es así, ¿poque hay personas tóxicas si de todo el mundo vamos a aprender algo?, lo tóxico no produce ningún beneficio, las personas si....TODAS


  
   Desde mi punto de vista, catalogar a las personas de tóxicas es algo despectivo, causa desprecio por ese ser. Estamos aquí para aprender unos de otros, y cada uno de nosotros tiene sus problemas y su manera de ser y nos puede sentar mejor o peor estar cerca de según quien y si una persona creemos que no debería estar en nuestra vida o cerca nuestro, debemos plantearnos porque. Yo mismo, hasta personas a las que me sería sencillísimo odiar, no puedo, no me sale, porque sé que detrás de su personalidad hay algo que la enturbia y no le deja ser mejor.

   Lo primero que deberiamos hacer es estar seguros que el problema no es nuestro (que muchas veces es lo que pasa) y después tratar de averiguar cual es la base de su sufrimiento y porque tiene ese comportamiento molesto y alejarnos más o menos dependiendo de nuestra capacidad para controlar la situación. Pero de ahí a llamar a la gente tóxica....no, no estoy de acuerdo.

   Creo que Bernardo Stamateas está muy equivocado en el planteamento de su libro y toda la gente que llama a los ajenos de esa manera, también.