miércoles, 28 de octubre de 2015

.Grietas de esperanza.

   Todo material, por muy duro y firme que sea, tiene un punto de flexibilidad para no partirse. Por muy firme que sea una afirmación, siempre hay que dejar la puerta abierta, aunque sólo sea una ranura, a ideas que nos parezcan ridículas. No podemos condenar una creencia solo porque no se puede demostrar. Eso es ilógico. Hay cosas que se pueden demostrar con la ciencia de hoy que no se podian demostrar hace cien años. Como la física cuántica, por ejemplo. Hace poco leí un artículo sobre la creencia en Dios, demostrable por la ciencia y ayer mismo lo hablaba con un amigo, que un cientifico ha asegurado que dentro de 10 años se podrá demostrar científicamente que hay después de la muerte, eso a día de hoy aún nos parece inconcebible, pero es así. Einstein podría haber liderado los descubrimientos en física cuántica, pero no lo hizo porqué su fe en Dios le limitaba. No pudo desarrollar más su línea de pensamiento porque estaba cegado por sus creencias, ahí es donde la cagó. Siempre, siempre hay una grieta por donde puede entrar lo que sea. No solo Einstein, es lo que le pasa a la gente de hoy, gente que cree tan férreamente en la ciencia que es incapaz de seguir el rumbo de ninguna idea, de nuevas formas de pensar que nos puedan llevar a nuevos descubrimientos, a avanzar por donde no teníamos pensado, pero avanzar. Salir del lugar en el que nos hayamos, seguramente, estancados. La gente necesita tener fe en la ciencia, pero es que a la vez debemos tener fe en que la ciencia no tiene respuestas para todo. Incluso los científicos necesitan están abiertos a los milagros.

¿Entonces porqué no vas a estarlo tú? ;)