Aún a riesgo de parecer un pureta, pero ahí voy.
La noche es una mierda.
Salir y divertirse está genial, pero la sociedad está podrida y la noche es la excusa para manifestarlo. Por las mañanas o los días siguientes ya tenemos como normal escuchar las frases: "perdona, es que iba un poco pasado", "no veas como me puse ayer", "no me acuerdo de nada"...etc...y yo la verdad, lo encuentro super ilógico. Salir está bien, para divertirse y pasárselo bien, pero siempre, siempre es normal que en tu entorno haya una pelea o algún aliciente desagradable que te joda la noche, cada vez es más difícil salir y pasar una velada perfecta.
Ojo que al decir "normal" no me refiero a "común" es obvio que no siempre pasa, pero como que suele pasar, lógicamente cuantas más veces salgas, más posibilidades hay, una loteria, vamos.
Todo esto viene porque yo antes he sido un fiestero (mucho) y por eso hablo con conocimiento de causa, pero por ciclos de esos de la vida, pues ahora estoy en otro momento, ya no bebo, ya no consumo drogas, estoy mucho más tranquilo y los fines de semana me gusta más pasarlos en casa, leyendo o viendo una peliculilla.
Estábamos en una conocida sala de Cerdanyola, salí a cenar con una amiga y propuso ir a tomar algo después, y mira, como la pierna me aguantaba y hacía tiempo que no salía, le di una oportunidad más a la actividad noctuna. Pedimos, estuvimos un rato de "charrameca" y viendo viejas caras conocidas con las que había perdido el contacto al no salir (eso pasa, hay personas con las que nunca coincido si no es de noche o me desplazo a los mismos bares, me duele, pero es cierto que al haber cambiado de vida, he perdido pseudoamistades) y al rato mi acompañante me pide que le acompañe fuera a fumar. Estando en la puerta de la sala, fuera, escuchamos golpes y gritos dentro, y como si de un freakshow se tratara, se abren las puertas abatibles y aparece un personaje lanzando gritos y puñetazos al aire. Yo ya me había fijado en él, y había pensado en su lamentable estado e intentaba averiguar que tipo de estupefaciente había consumido (ahí también me sentí "puretilla", tengo que actualizar mis nociones sobre drogas, hay cosas nuevas en el mercado que me cuesta identificar).
Todos los que estábamos en la puerta lo vimos dirijiéndose calle abajo, de lado a lado de la calzada, peleándose con el aire, gritando y medio saltando hasta detenerse en una esquina donde la emprendió con una señal de Stop a la que intentó subirse y como ya no hacen el mobiliario urbano como antes, las señales son de aluminio y tienen un punto de flexibilidad, el cual la hizo oscilarse y le arreó tal impacto en toda la frente que le abrió una brecha. Eso hizo que se encendiera aún más y se dirigió a uno de los vehículos aparcados y se lió a puñetazos y a codazos contra los cristales, por suerte no rompió ninguno. Se puso la mano en la frente, se vió la sangre y volvió corriendo a la puerta donde estábamos y se puso a mi lado gritando que llamáramos a una ambulacia: "una ambulancia, una ambulancia pero ya, ¡me cagüendios!, ¡que llames a una ambulancia, ostia!", se quitó la mano de la frente para mirarse la sangre y se la volvió a poner con fuerza, de manera que sonó un "plas" y gotas de sangre salieron despedidas y aterrizaron en mí. El portero nos hizo entrar y yo, muy gustosamente, volví a entrar en la sala, me acabé mi tónica y me fuí. Al salir ví a los Mossos en la puerta y bastante más abajo un coche de policía con una ambulancia, yo ni caso, me recoloqué la gorra y tiré para casa deseando meterme en la cama.
En casa puedo estar más tranqulito o ver pelis, que ahora tengo un televisor nuevo de esos HD que se ven las imágenes super realistas, pero por muy realistas que sean, no serán en 4D y aunque la peli sea de violencia puedo estar tranquilo, que por mucha sangre que se vea, salpicar, no salpica.
La noche es una mierda.
Salir y divertirse está genial, pero la sociedad está podrida y la noche es la excusa para manifestarlo. Por las mañanas o los días siguientes ya tenemos como normal escuchar las frases: "perdona, es que iba un poco pasado", "no veas como me puse ayer", "no me acuerdo de nada"...etc...y yo la verdad, lo encuentro super ilógico. Salir está bien, para divertirse y pasárselo bien, pero siempre, siempre es normal que en tu entorno haya una pelea o algún aliciente desagradable que te joda la noche, cada vez es más difícil salir y pasar una velada perfecta.
Ojo que al decir "normal" no me refiero a "común" es obvio que no siempre pasa, pero como que suele pasar, lógicamente cuantas más veces salgas, más posibilidades hay, una loteria, vamos.
Todo esto viene porque yo antes he sido un fiestero (mucho) y por eso hablo con conocimiento de causa, pero por ciclos de esos de la vida, pues ahora estoy en otro momento, ya no bebo, ya no consumo drogas, estoy mucho más tranquilo y los fines de semana me gusta más pasarlos en casa, leyendo o viendo una peliculilla.
Estábamos en una conocida sala de Cerdanyola, salí a cenar con una amiga y propuso ir a tomar algo después, y mira, como la pierna me aguantaba y hacía tiempo que no salía, le di una oportunidad más a la actividad noctuna. Pedimos, estuvimos un rato de "charrameca" y viendo viejas caras conocidas con las que había perdido el contacto al no salir (eso pasa, hay personas con las que nunca coincido si no es de noche o me desplazo a los mismos bares, me duele, pero es cierto que al haber cambiado de vida, he perdido pseudoamistades) y al rato mi acompañante me pide que le acompañe fuera a fumar. Estando en la puerta de la sala, fuera, escuchamos golpes y gritos dentro, y como si de un freakshow se tratara, se abren las puertas abatibles y aparece un personaje lanzando gritos y puñetazos al aire. Yo ya me había fijado en él, y había pensado en su lamentable estado e intentaba averiguar que tipo de estupefaciente había consumido (ahí también me sentí "puretilla", tengo que actualizar mis nociones sobre drogas, hay cosas nuevas en el mercado que me cuesta identificar).
Todos los que estábamos en la puerta lo vimos dirijiéndose calle abajo, de lado a lado de la calzada, peleándose con el aire, gritando y medio saltando hasta detenerse en una esquina donde la emprendió con una señal de Stop a la que intentó subirse y como ya no hacen el mobiliario urbano como antes, las señales son de aluminio y tienen un punto de flexibilidad, el cual la hizo oscilarse y le arreó tal impacto en toda la frente que le abrió una brecha. Eso hizo que se encendiera aún más y se dirigió a uno de los vehículos aparcados y se lió a puñetazos y a codazos contra los cristales, por suerte no rompió ninguno. Se puso la mano en la frente, se vió la sangre y volvió corriendo a la puerta donde estábamos y se puso a mi lado gritando que llamáramos a una ambulacia: "una ambulancia, una ambulancia pero ya, ¡me cagüendios!, ¡que llames a una ambulancia, ostia!", se quitó la mano de la frente para mirarse la sangre y se la volvió a poner con fuerza, de manera que sonó un "plas" y gotas de sangre salieron despedidas y aterrizaron en mí. El portero nos hizo entrar y yo, muy gustosamente, volví a entrar en la sala, me acabé mi tónica y me fuí. Al salir ví a los Mossos en la puerta y bastante más abajo un coche de policía con una ambulancia, yo ni caso, me recoloqué la gorra y tiré para casa deseando meterme en la cama.
En casa puedo estar más tranqulito o ver pelis, que ahora tengo un televisor nuevo de esos HD que se ven las imágenes super realistas, pero por muy realistas que sean, no serán en 4D y aunque la peli sea de violencia puedo estar tranquilo, que por mucha sangre que se vea, salpicar, no salpica.
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