Ahora...parece que es ahora cuando aprendo la sutil diferencia entre pasear de la mano de alguien y encadenar mi alma a ella.
Creo que es ahora cuando aprendo que el amor no es acostarme con alguien y que la compañía no tiene porque significar seguridad, ahora empiezo a aprender.
Que los besos no son contratos ni los regalos promesas, debo aceptar esas derrotas con la cabeza bien alta y los ojos abiertos para poder construir mi camino a partir de hoy, ahora; el camino de mañana es demasiado inseguro para ir haciendo planes. He aprendido que de los futuros diseñados se desmontan la mitad y he aprendido que eso es demasiado, sí, demasiado.
Así que por mucho que me caliente la luz del sol he aprendido que también puede llegar a quemar, mejor estar lejos de ella.
Tengo que aprender a tener mi parcelita con plantas para decorar mi vida en lugar de esperar a que alguien me traiga flores.
Aprendo a ser fuerte, a que realmente puedo aguantar, a que valgo la pena...aprendo...y aprendo gracias a las despedidas.
Con cada Adiós, uno aprende.
Creo que es ahora cuando aprendo que el amor no es acostarme con alguien y que la compañía no tiene porque significar seguridad, ahora empiezo a aprender.
Que los besos no son contratos ni los regalos promesas, debo aceptar esas derrotas con la cabeza bien alta y los ojos abiertos para poder construir mi camino a partir de hoy, ahora; el camino de mañana es demasiado inseguro para ir haciendo planes. He aprendido que de los futuros diseñados se desmontan la mitad y he aprendido que eso es demasiado, sí, demasiado.
Así que por mucho que me caliente la luz del sol he aprendido que también puede llegar a quemar, mejor estar lejos de ella.
Tengo que aprender a tener mi parcelita con plantas para decorar mi vida en lugar de esperar a que alguien me traiga flores.
Aprendo a ser fuerte, a que realmente puedo aguantar, a que valgo la pena...aprendo...y aprendo gracias a las despedidas.
Con cada Adiós, uno aprende.
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