jueves, 18 de junio de 2015

.Autenticidad.

FLIPO....FLIPO.....FLIPO!

Puta generación discriminatoria en la que vivimos y estamos autogenerando. Mi pan de cada día es ver a clientas/es que tienen problemas para encontrar trabajo, para hacer prácticas en algún sitio o simplemente en clases de instituto por llevar piercing. Pero acabo de atender a un chico que ha venido a quitarse los dos tragus y el labret (cartílago central de la oreja y labio) porque esta noche iba a un local con los colegas y no le dejan entrar con piercing, pero vamos a ver, alma cándida.....¡NO VAYAS! El pobre chaval tendrá 19 años y sin darse cuenta está ayudando a crecer la marginación en la sociedad ¡y encima colaborando a que ganen pasta!

Si este pobre chico tiene que pasar por esa situación, seguro que cuando crezca, hará lo mismo por venganza o por el tipo de educación que está recibiendo, o si realmente crees que te mola ir a ese tipos de locales, eres completamente libre, precisamente a eso me refiero, pero no vayas quitándote y poniéndote los piercings, que además de causar traumas en las heridas te los estás causando en tu cabeza...."aquí tengo que ir de esta manera y allí tengo que ir de otra"

Puede que la puta sociedad en la que vivimos nos marque según que comportamientos, si, pero tío....que somos libres de elegir y si en una disco no te quieren con los piercings (si realmente te molan) ¡no vayas joder!

Y nunca olvidaré un cliente que tuve una vez que vino completamente acojonado a hacerse el piercing de la ceja y que al final le tuve que decir que se relajara, que él estaba ahí porque quería y me respondió que no, que él estaba allí porque trabajaba en una discoteca y el jefe quería renovar la imagen del local y obligaba a sus trabajadores a cambiar su propia imagen o los despedía.

Yo por mi parte nunca olvidaré las veces que con mi cresta, mis piercings, mi chupa, mi Xibeca en la mano o con la bota de vino colgada del cuello íbamos al Maremagnum o al Port Olímpic a reírme de los porteros en su cara llamándoles pijos de mierda.....si, me hubiera merecido una ostia, pero que bien me lo pasaba. Menos mal que me he calmado.

Cada vez hay menos valores, cada día hay menos personas auténticas.


Tal que así saludaba a los seguratas.

3 comentarios:

Freddy dijo...

Y no solo eso, ademas esta la ignorancia a nadie se le puede proibir la entrada a un lugar publico por su aspecto, sexo, credo o raza tan solo hay algunas excepcionesque este afectado por una enfermedad contagio-infecciosa por via aereapor, la gipe si por el sida no, que tengas tus facultades psiquicas claramente alteradas o lo haya prohibido un juez y con losd medios que se cuentan ahora no cuesta nada grabar al empleado que te impide la entrad cuando te diga los motivos y ir a un juzgado de guardia a denuunciarM; a muchos les parece una chorrada una de las cosas que haria si me tocase un premio multimillonario pero a mi me llenaria de sastisfaccion y seria ir con mis mejores pintacas Heavys tatuado y perforado a las salas mas "exclusivas" acompañado de un notario y un abogado y ir poniendo querellas

Unknown dijo...

Cada local tiene "sus normas" y sus gustos. Nos metemos contra el portero que hace su trabajo, y no nos damos cuenta que a veces es por nuestro bien. Hay mucha gente dentro de los garitos que es la realmente peligrosa. La violencia no es legal, pero entra con una camiseta del Real Madrid en un bar lleno de socios del F.C. Barcelona, cuándo este último equipo haya perdido. A veces los porteros nos salvan de situaciones incómodas.
Lo que realmente es una hipocresía, es que un personaje famoso entre a cualquier sitio con cualquier adorno. Y una persona de a pie se le niegue la entrada con los mismos adornos.
El mundo, en que vivimos, es capitalista e injusto.

ANSKAR dijo...

Te entiendo perfectamente Jorge e incluso comparto tu punto de vista. Pero me estoy refiriendo a la imagen física como piercings y tatuajes.