No soy de juzgar, pero si de opinar.
Ha venido una madre con una niña de 15 años, de clase "media-baja". La niña se la veía super suelta, "choni" con cierto olor a Marihuana y esa forma de hablar a lo Belén Esteban. Hago las fotocopias de los DNIs y le doy la hoja de consentimiento a la niña, la miro a los ojos y digo lo que le digo siempre a lxs menores: "Aunque seas menor de edad, ahora el piercing es responsabilidad tuya y eres TÚ la persona que debe cuidarlo como es debido, así que leéte esta hoja con calma y la complimentas con tus datos, la firmas abajo como clientx y al lado tú madre como tutora legal".
Al rato veo a la madre rellenando la hoja:
-No, no, señora, que aquí van los datos de su hija, la tiene que rellenar ella.
+Ya, ya, si la estoy rellenando con su nombre.
-¿Y porqué no lo escribe ella?
+Por que está muy perra.
(Me he mordido la lengua).
"Lo que está es mal educada ¡coño!".....eso es lo que le tendría que haber dicho.
No tengo hijxs, vale, pero si los tuviera, anda que con 15 años le iba a rellenar yo un formulario simplemente con sus datos y encima para algo voluntario como es algo como un piercing.
En ese momento he pensado en que pena de juventud, como está subiendo y en la gran culpabilidad de los padres en consentir demasiado y que malcríen a las criaturas. Pero al terminar el trabajo mi percepción ha sido distinta.
La niña y la madre se han reencontrado:
Madre: ¿Te ha dolido, eh?
Niña: ¡Calláte, coño!
Y la madre se ha achantado de golpe.
Pobre de mí, acusando sólo a la madre por consentir demasiado a la hija y la pobre está siendo sumisa de la menor. Creo que es una mezcla de todo, educación exterior (prensa...televisión...amistades...) y sumisión de lxs madres y padres que lo consienten, pero lo que está claro es que nos vamos a la mierda....
Ha venido una madre con una niña de 15 años, de clase "media-baja". La niña se la veía super suelta, "choni" con cierto olor a Marihuana y esa forma de hablar a lo Belén Esteban. Hago las fotocopias de los DNIs y le doy la hoja de consentimiento a la niña, la miro a los ojos y digo lo que le digo siempre a lxs menores: "Aunque seas menor de edad, ahora el piercing es responsabilidad tuya y eres TÚ la persona que debe cuidarlo como es debido, así que leéte esta hoja con calma y la complimentas con tus datos, la firmas abajo como clientx y al lado tú madre como tutora legal".
Al rato veo a la madre rellenando la hoja:
-No, no, señora, que aquí van los datos de su hija, la tiene que rellenar ella.
+Ya, ya, si la estoy rellenando con su nombre.
-¿Y porqué no lo escribe ella?
+Por que está muy perra.
(Me he mordido la lengua).
"Lo que está es mal educada ¡coño!".....eso es lo que le tendría que haber dicho.
No tengo hijxs, vale, pero si los tuviera, anda que con 15 años le iba a rellenar yo un formulario simplemente con sus datos y encima para algo voluntario como es algo como un piercing.
En ese momento he pensado en que pena de juventud, como está subiendo y en la gran culpabilidad de los padres en consentir demasiado y que malcríen a las criaturas. Pero al terminar el trabajo mi percepción ha sido distinta.
La niña y la madre se han reencontrado:
Madre: ¿Te ha dolido, eh?
Niña: ¡Calláte, coño!
Y la madre se ha achantado de golpe.
Pobre de mí, acusando sólo a la madre por consentir demasiado a la hija y la pobre está siendo sumisa de la menor. Creo que es una mezcla de todo, educación exterior (prensa...televisión...amistades...) y sumisión de lxs madres y padres que lo consienten, pero lo que está claro es que nos vamos a la mierda....
1 comentario:
Esta mal decirlo pero una bofetada a tiempo arregla muchas cosas, en este caso seguro que es tarde, vamos, si mi hija me contesta asi le arrranco la cabeza
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