Todo material, por muy duro y firme que sea, tiene un punto de
flexibilidad para no partirse. Por muy firme que sea una afirmación,
siempre hay que dejar la puerta abierta, aunque sólo sea una ranura, a
ideas que nos parezcan ridículas. No podemos condenar una creencia solo
porque no se puede demostrar. Eso es ilógico. Hay cosas que se pueden
demostrar con la ciencia de hoy que no se podian demostrar hace cien
años. Como la física cuántica, por ejemplo. Hace poco leí un artículo
sobre la creencia en Dios, demostrable por la ciencia y ayer mismo lo
hablaba con un amigo, que un cientifico ha asegurado que dentro de 10
años se podrá demostrar científicamente que hay después de la muerte,
eso a día de hoy aún nos parece inconcebible, pero es así. Einstein
podría haber liderado los descubrimientos en física cuántica, pero no lo
hizo porqué su fe en Dios le limitaba. No pudo desarrollar más su línea
de pensamiento porque estaba cegado por sus creencias, ahí es donde la
cagó. Siempre, siempre hay una grieta por donde puede entrar lo que sea.
No solo Einstein, es lo que le pasa a la gente de hoy, gente que cree
tan férreamente en la ciencia que es incapaz de seguir el rumbo de
ninguna idea, de nuevas formas de pensar que nos puedan llevar a nuevos
descubrimientos, a avanzar por donde no teníamos pensado, pero avanzar.
Salir del lugar en el que nos hayamos, seguramente, estancados. La gente
necesita tener fe en la ciencia, pero es que a la vez debemos tener fe
en que la ciencia no tiene respuestas para todo. Incluso los científicos
necesitan están abiertos a los milagros.
¿Entonces porqué no vas a estarlo tú? ;)
No hay comentarios:
Publicar un comentario