sábado, 13 de septiembre de 2014

.Candilejas.



Todo tiene un aspecto permanente y sólido en el teatro de la vida, pero cuando menos te lo esperas llega el eterno acontecimiento del cambio de escena en el que aparecen los tramoyistas y te das cuenta de que lo que te rodea no es más que un decorado que aguardaba ser desmontado y transportado lejos por empleados uniformados de una empresa a veces ni siquiera contratada por tí.

Y quedas solo en escena, con todos los decorados recogidos en el almazén de la memoria, hasta que casi desaparezcan, enterrados bajo el cúmulo de polvo que son los sentimientos.

Ahí es donde aprendes; en ese entreacto tomas consciencia de la efimeridad que te rodea, giras la cara hacía tu derecha y das una señal para que suba el telón.

El espectáculo debe continuar, y cada día es el "más difícil todavía".

Así, día tras día hasta que cerremos los ojos y veamos nuestro Bugs Bunny diciendo "¡Esto es to...esto es to....esto es to....esto es todo amigos!"

2 comentarios:

Nina La Nuit dijo...

M'ha agradat. Sempre fas reflexions molt bones.

Unknown dijo...

OLE TU! :)