Ayer limpiando baldosas me di cuenta de una similitud respecto a mi vida.
La pared tiene suciedad, pero como la baldosa hace unas aguas igual a veces no se ve, pero eso no es excusa para no limpiarla, de vez en cuando, hay que coger un estropajo y frotarla para dejarla bien limpia. En este proceso, hay un momento en que la suciedad se ablanda y al fregarla, se expande por la pared y se ve más guarra que antes, pero es justo en ese momento en el que debes tener papel (o una bayeta, depende de como limpiéis) a mano para pasarla y recoger la mugre para dejar los azulejos limpios y relucientes. Si es necesario, incluso se le puede dar otra pasada.
Pues así es. Muchas veces cuando veo algún aspecto de mi vida que creo que no es el correcto o el que me gustaría a mí, me planto ante él, froto y froto hasta convertirlo en una pasta que muchas veces me lleva a reacciones más kaóticas pero nunca pierdo la conciencia de que lo que estoy haciendo es limpiar para ser mejor. En ese proceso la gente puede estar más o menos de acuerdo con lo que estás haciendo, pero tú ni caso, la pared es tuya y solo tú sabes como limpiarla, al menos en mi caso.
Me muestro espeso, dejo de ver a algunas amistades, me encierro en mi mismo, a veces me deprimo un poco o no estoy tan simpático...esas reacciones forman parte del proceso. Es lo que digo: sabiendo en cada momento que todo eso forma parte de la limpieza. Llega un momento en el que paso la bayeta y...¡Tachán! No es que esté tan reluciente como antes, no, sino mucho más, a veces como nuevo y todo.
Pueden haber percances, como que por cualquier cosa no pases la bayeta a tiempo y se seque la mierda, te despistas un poco (cosa normal en esta sociedad de sobreinformación y de hacer muchas cosas a la vez) y se queda toda la pasta de suciedad ahí seca y aún se ve la baldosa peor. Tranqui. La baldosa sigue debajo y aunque se vea más sucia, es una pasta, no es suciedad tan incrustada como estaba al principio, o sea que si quieres, déjala un poco, relájate y ya la quitaremos.
No olvidemos que somos unos azulejos preciosos, que ensuciarnos es normal, que todos tenemos la capacidad de limpiarnos y de que todo, todo en la vida tiene solución. A veces tiene que venir alguien a ayudarte, pero el KH7 y el estropajo de tu personalidad, lo tienes tú.
¡FELIZ LIMPIEZA!

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