Compus sui.
Perder el juicio es sinónimo de perder la razón, de enloquecer, de perder el control de tu vida y tus pensamientos.
Os invito a echar un vistazo a nuestra vida y a analizar si somos los dueños de nuestros pensamientos o son ellos los que se adueñan de nosotros y nos controlan ¿Podemos controlarlos? Vamos andando y los dejamos que hagan lo que quieran en nuestra mente y nos dejamos llevar por ellos. Normalmente pensamos en cosas que podrían pasar en un futuro o en cosas que pasaron en un pasado y nada de eso es real, porque no sabemos exactamente que pasará y lo que hayamos hecho, hecho está.
Pero no es en lo que pensamos a lo que me refiero es a como lo pensamos. Estamos hablando con alguien y no lo escuchamos ¿cuantas veces nos ha pasado? Yo con una persona delante que mueve la boca y mi mente en "a ver como me lo monto este finde semana para poder limiar en casa y poder quedar con los colegas, a ver lo que hacemos, porque estoy mal de pasta, ya que el negocio no funciona muy bien y claro...."
-¿Sabes lo que quiero decir?
+¡Ay! Perdona, no te estaba escuchando.
Comer. Comer en casa, mirando la tele con el móvil al lado, pendientes de las redes sociales y muchas veces, cómo he dicho antes, a la vez (encima) pensando en otras cosas.
No hacemos las cosas haciéndolas, si escuchas a alguien, escúchalo DE VERDAD, si comes, come DE VERDAD. Apliquemos esto a todo lo demás: Ducharse, trabajar, cagar...etc.... Probemos de andar concéntrándonos en andar, en poner un pie detrás de otro, en saber dónde vamos. Comamos despacito, saboreando, sin distracciones, masticando y saboreando, prestando atención a que estamos ingeriendo algo, a que nos estamos alimentando.
Seamos dueños de esos momentos, no dejemos que los pensamientos nos atrapen y nos hagan perder la atención en lo que hacemos. Tengamos voluntad sobre ellos y volvamos a coger el control de nuestras vidas. La sociedad no ayuda, es obvio, es difícil, lo sabemos todos, cada vez tenemos la cabeza más a tope y parece que estemos catapultados al total descontrol, pero no es así. Aún hay esperanza, y si realmente queremos, podremos, ahí es dónde reside la voluntad, la fuerza, el poder hacerlo, en prestar TOTAL atención en ello.
Perder el juicio es sinónimo de perder la razón, de enloquecer, de perder el control de tu vida y tus pensamientos.
Os invito a echar un vistazo a nuestra vida y a analizar si somos los dueños de nuestros pensamientos o son ellos los que se adueñan de nosotros y nos controlan ¿Podemos controlarlos? Vamos andando y los dejamos que hagan lo que quieran en nuestra mente y nos dejamos llevar por ellos. Normalmente pensamos en cosas que podrían pasar en un futuro o en cosas que pasaron en un pasado y nada de eso es real, porque no sabemos exactamente que pasará y lo que hayamos hecho, hecho está.
Pero no es en lo que pensamos a lo que me refiero es a como lo pensamos. Estamos hablando con alguien y no lo escuchamos ¿cuantas veces nos ha pasado? Yo con una persona delante que mueve la boca y mi mente en "a ver como me lo monto este finde semana para poder limiar en casa y poder quedar con los colegas, a ver lo que hacemos, porque estoy mal de pasta, ya que el negocio no funciona muy bien y claro...."
-¿Sabes lo que quiero decir?
+¡Ay! Perdona, no te estaba escuchando.
Comer. Comer en casa, mirando la tele con el móvil al lado, pendientes de las redes sociales y muchas veces, cómo he dicho antes, a la vez (encima) pensando en otras cosas.
No hacemos las cosas haciéndolas, si escuchas a alguien, escúchalo DE VERDAD, si comes, come DE VERDAD. Apliquemos esto a todo lo demás: Ducharse, trabajar, cagar...etc.... Probemos de andar concéntrándonos en andar, en poner un pie detrás de otro, en saber dónde vamos. Comamos despacito, saboreando, sin distracciones, masticando y saboreando, prestando atención a que estamos ingeriendo algo, a que nos estamos alimentando.
Seamos dueños de esos momentos, no dejemos que los pensamientos nos atrapen y nos hagan perder la atención en lo que hacemos. Tengamos voluntad sobre ellos y volvamos a coger el control de nuestras vidas. La sociedad no ayuda, es obvio, es difícil, lo sabemos todos, cada vez tenemos la cabeza más a tope y parece que estemos catapultados al total descontrol, pero no es así. Aún hay esperanza, y si realmente queremos, podremos, ahí es dónde reside la voluntad, la fuerza, el poder hacerlo, en prestar TOTAL atención en ello.
1 comentario:
si senyor.
es un cami molt profund.
tant facil i tant dificil.
la voluntad que comentaves de perseverar, es esencial, i es clar , es una eina que no estem tampoc acostumats a fer servir.
ensenyances milenaries, que es practiquen tant poquet.
milions i milions d'anys d'habits.
gracies per recornar-nos el caminet :)
una abraçada, amic.
jaume <3
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