Hoy he escrito en mi muro de Facebook:
" Trucos para ser feliz siempre:
Hay buenas decisiones que tienen malas consecuencias y malas decisiones que tienen buenas consecuencias. Mi truco para que esto no me afecte consta de dos partes:
1.- Hacer siempre las cosas lo mejor que puedo.
2.- Lo hecho, hecho está y lo que pase, tendrá que pasar, pero no me voy a preocupar ni por una cosa ni por otra.
¡Buenos días! "
Y alguien ha contestado: "Yo tengo la misma teoría, luego la práctica ya es otro cantar"
¿Otro cantar? ¿La teoría es diferente a la práctica? No, para nada. Práctica y teoria son la misma cosa, solo que la teoria lo aprendemos y la práctica es cuando lo hacemos realidad. Que cuesta, si, pero es que debe ser así, si no no tendría gracia. Hay que esforzarse.
Cuantas veces he pensado en tirar en la toalla, y cuantas la he tirado, pero la vuelvo a recoger y vuelvo a ello, a veces incluso con más fuerza, pero no exteriorizo nunca el hecho de que me cueste, lo pienso a veces (intento que no sean muchas) pero nunca lo digo, se lo digo a nadie ni lo publico en redes sociales.
Al hacer las cosas públicas o exteriorizarlas, nos las creemos más, esa es la teoría de rezar o de repetir mantras, o en clase, leer en voz alta o hablar solo/a. Así que cada vez que se te pase por la cabeza un pensamiento negativo de este tipo, márcate el rol o la costumbre de acallarlo y es más, si puedes, como una llamita que se enciende, le echas un buen cubo de agua encima y así podrás apagarlo antes de que se convierta en un incendio y queme toda tu fuerza de voluntad.
Y alguien ha contestado: "Yo tengo la misma teoría, luego la práctica ya es otro cantar"
¿Otro cantar? ¿La teoría es diferente a la práctica? No, para nada. Práctica y teoria son la misma cosa, solo que la teoria lo aprendemos y la práctica es cuando lo hacemos realidad. Que cuesta, si, pero es que debe ser así, si no no tendría gracia. Hay que esforzarse.
Cuantas veces he pensado en tirar en la toalla, y cuantas la he tirado, pero la vuelvo a recoger y vuelvo a ello, a veces incluso con más fuerza, pero no exteriorizo nunca el hecho de que me cueste, lo pienso a veces (intento que no sean muchas) pero nunca lo digo, se lo digo a nadie ni lo publico en redes sociales.
Al hacer las cosas públicas o exteriorizarlas, nos las creemos más, esa es la teoría de rezar o de repetir mantras, o en clase, leer en voz alta o hablar solo/a. Así que cada vez que se te pase por la cabeza un pensamiento negativo de este tipo, márcate el rol o la costumbre de acallarlo y es más, si puedes, como una llamita que se enciende, le echas un buen cubo de agua encima y así podrás apagarlo antes de que se convierta en un incendio y queme toda tu fuerza de voluntad.
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