Años atrás fuí bailarín, estuve 11 años en un grupo de danza, un “esbart”. Mi madre me apuntó cuando yo era un infante, imagino que con la intención de tenerme ocupado en algo, de que quemara energía de alguna manera para que llegara a casa cansado y la dejara un poco en paz, pero sobre todo, conociendo a mi madre, además de querer fomentar en mi la importancia de ser catalán y su deseo de que yo continuara con las tradiciones (cosa que ha causado estragos en mi), su principal intención era la de que yo aprendiera a relacionarme con otras personas, quería vivificar en mi las relaciones confraternales, y lo consiguió, vaya si lo consiguió.
Aún mantengo amistad con muchas de las personas que conocí en esa época, no con todas, obviamente, pero bastantes. Ayer mismo me crucé con una chica que había estado bailando en mi mismo grupo, con la que hemos compartido días enteros de gira metidos en un autobús y comida que era la primera vez que probábamos, noches enteras lejos de nuestras casas bajo el mismo desconocido techo y momentos de vestuario donde desaparecía la intimidad. Ayer no me saludó e hizo como si no me viera, giró la cara. No es la primera vez que me ocurre algo así, quiero decir que veo una reacción así en una persona, pero nunca deja de llamarme la atención, no logro comprenderlo, ¿que tipo de complejo o de instinto hace reaccionar a una persona así?, sé que con el tiempo se enfrían las relaciones y hacía mucho que no nos veíamos, pero, ¿eso es excusa?.
Por otra parte, anteayer desayuné con un amigo de la misma época, de las mismas condiciones, pero con la gran diferencia de que él me saluda cuando me ve por la calle, vamos hablando, nos explicamos cosas y talvez nos vemos apenas cada 3 meses o así, pero está aquí, no allí, y nos conocemos exactamente hace el mismo tiempo que con la anterior, pero esta amistad en concreto la hemos mantenido, hubo un tiempo en que apenas sabíamos nada el uno del otro, pero de vez en cuando íbamos echando un tronquito o una varilla de madera a las brasas para que hiciera un poco de llama y mantuviéramos el calor que nos daba, porque es tan necesario ese calor….el calor de una buena amistad no se debería perder nunca, pero es cuestión de dos, una amistad no existe si los dos no hacen por mantenerla, y eso es lo que hace que valoremos a las personas, yo valoro socialmente igual a ese amigo con el que desayuné que a la chica que me giró la cara, pero en mi vida personal, ella resta importancia, cosa que no creo que ni le importe, pero hablando de mí, se valorar lo que tengo y mantengo lo realmente importante.
No debemos agobiarnos, ni desesperarnos si alguien pasa de nosotros en la vida, debemos amarnos lo suficiente como para aprender a ser aceptados y respetados por los demás, (repito) la amistad se crea, existe y se mantiene entre dos, yo personalmente me valoro, me quiero y se que hago las cosas bien hechas, con la cabeza bien alta y si alguien no quiere mi amistad o no me valora un mínimo de lo que yo creo valer, yo tampoco debo aceptar la suya, no hablo de odio o rencor, no nos equivoquemos, hablo de permanecer neutros y tener una buena autoestima, si no, te hundes aún más de lo que ya estás, porque si tu autoestima es baja, en la superficie precisamente, no estás.
Hay otra persona en mi vida con la que mantuve una relación de pareja muy bonita durante un año aproximadamente. Al tiempo de nuestra separación (yo tomé la decisión, pero no fue una ruptura dispar, la monotonía acabó con el vínculo) noté cierto distanciamiento y no me gustó en absoluto ya que yo la quería mucho. Me puse en contacto con ella y le envié un mail pidiéndole explicaciones e intentando aclarar si había sucedido algo que produjera esa situación, ella me respondió diciendo que si, y que ya debería saberlo, perplejo ante tal respuesta, analicé mi vida y el paso a paso de nuestra convivencia y experiencias, eché la vista un año atrás para intentar hallar algún fallo, desacierto o comportamiento erróneo y no logré localizar nada, la llamé directamente, no me lo cogió, y no me quedó más alternativa que responder al mail solicitando que me explicara cual era la causa del “problema” y a ver si nos podíamos ver, hablar(lo) e intentar solucionar el tema ya que yo valoraba mucho su amistad y no quería perderla, argumenté que a veces nos equivocamos sin darnos cuenta, o como dijo una amiga hace poco a la que le conté el caso: “a veces no se trata de lo que haces, si no de lo que no haces”, también pudo suceder que la persona se puede sentir ofendida en algún momento por estar demasiado sensible por algún agente externo que no tenga nada que ver conmigo, pero si con ella. Sea como sea, no recibí la resolución y ahí quedó la cosa, de manera que sin quererlo ni beberlo, me he quedado sin su amistad ya que, también el otro día nos vimos y desbordaba indiferencia.
Volviendo al tema que estoy exponiendo y para finalizar, sea cual sea la reacción de la otra persona debemos valorarnos nosotros y querernos lo suficiente como para que esas cosas dejen de importarnos, así, además de sentirnos mejor, valoraremos más lo que auténticamente tenemos. También hace poco me decía una amiga “es que quiero estar bien con todo el mundo”, nada hay más imposible que eso, ¿veis?, no quiero culpar las ganas de abarcar todas las amistades posibles a una muestra de baja autoestima, pero es posible. Al fin y al cabo debemos querernos, hacernos respetar, ser fuertes y aprender a estar un poco más solos en esta vida, debemos aprender que hasta que no estemos bien con nosotros mismos al 100% es muy probable que no podamos estar bien con nadie más. Vamos a cuidar lo que tenemos y a quien quiera venir hacia y con nosotros, por esas personas sí que debemos luchar y mantenerlas como compañeros en este camino, no nos desesperemos en afiliar personas a nuestra vida, ya que además de exasperarnos y hacernos sentir mal, así solo lograremos tener un montón de pseudo amistades, tantas que solo servirán para desbordar el camino por el que debemos seguir y no lograremos recorrerlo como realmente necesitamos hacerlo.
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