viernes, 17 de febrero de 2012

.Inicio.

Aquí estoy, iniciando blog, iniciando entrada e iniciando vida, si; cambios y evoluciones que suceden en estos precisos momentos, a casi los dos meses de inicio del 2012, cuando la gente ya empieza a dejar los gimnasios, las academias de inglés e incluso volviendo a recaer en el vicio del tabaco. Yo ahora empiezo un montón de cosas y dejo otras cuantas en el camino, este blog es una de las pruebas, con la misma URL que tenía, he eliminado todo lo anterior y empiezo con un formato y un estilo diferente, más un diario que otra cosa.
Igualmente mantengo los espacios de “.¿Alguna Pregunta?.” y “.Opiniones.”, por si queréis colaborar con/en mi blog.


¿Porqué ahora?
Mi vida está pasando una transción muy dura ahora mismo, sin entrar en mucho detalle, os informo que cosas como mi casa, mi família, mi ámbito laboral y mi salud se están viendo trastocadas por una especie de temporal de sucesos que me tienen casi descolocado y me encuentro con más de un momento en el que no se para donde ni de que manera tirar, así que me armo de lo único que siempre tenemos, la capacidad de elegir la actitud personal ante un conjunto de cirscunstancias, o sea, la libertad de pensamiento y de sentimiento. Decía Nietzsche: <Quien tiene un porqué para vivir encontrará casi siempre el cómo hacerlo>.

    Lo suyo es querese a si mismo como si no tuviéramos realmente nada, como preso en un campo de concentración y despojado de todo lo que puedes tener, pero debes seguir adelante, eso es. Yo me he planteado mi vida desnuda y he analizado de que prendas dispongo para poder prepararla lo mejor posible y soportar así esas “movidas meteorológicas” y la mejor prenda que he encontrado ahora mismo es el optimismo, hasta que se ha convertido en mi prenda preferida, por eso la cuido como si fuera la única. El truco está en mantenerlo en forma y bien vivo en tu interior, alimentarlo con cosas como un paseo por la naturaleza, unas risas, la compañía de alguien que te quiera y a quien querer, relax y paz, sobretodo paz, estar unos días tranquilito va genial para que todo se apacigue un poco y se pongan las cosas en su sitio. Yo a veces hago metáforas de estos momentos revueltos comparándolos con una situación muy curiosa que vivía en mi época de submarinista.

A veces, buceando, sin darnos cuenta, agítabamos tan rápido las aletas que lo que hacíamos era levantar todos los posos del fondo del mar de manera que inhabilitaba nuestra visión, la única solución era quedarse completamente quieto, lo más estático posible para que todo cayera por su propio peso y poco a poco se fuera esclareciendo el agua y fuera recuperando su transparencia. Esa situación es la que ocurría si te encontrabas en el centro de ese desasosiego, porque si por el contrario te encontrabas alejado del lugar lo podías ver desde otro punto de vista y sabias que igualmente en el fondo lo mejor era no ir a socorrer a tu compañero hasta que no lo tuvieras bien localizado, aunque la solución sería la misma, la quietud y la espera: misma situación-dos puntos de vista distintos-misma solución, sea cual sea el problema y lo veas desde donde lo veas, el problema es el mismo y la solución es la misma también. Pues a eso me vengo a referir, es el optimismo el que me dice en ese momento de la vida: “tu tranquilo, aquí quietito que todo saldrá bien”, o el que desde el otro lado dice “tu espera que todo acabe y cuando lo tengas más o menos claro, actúa”….de ahí saco la esperanza de que tarde o temprano volveré a poder ver como antes y continuar buceando.

13 de Febrero del 2012

2 comentarios:

Jóse Gutierrez. dijo...

Pienso que todos solemos pasar etapas no tan buenas, pero gracias a Dios...pasan, y es que en realidad no hay mejor remedio que el optimismo.

Lara dijo...

Y ahora? Más sosegado? ;-)